29 de noviembre de 2011

Ci andiamo a Roma (nos fuimos a Roma) (Roma I)

... y pasamos por Roma, sí señor. Un buono fine-settimana alla bellisima e antica città della Lazio.


ICE Roma 2011 (Incontro Culturale Erasmus), uno degli Eventi Nazionali (ATENCIÓN: en italiano los plurales se forman con "i" finales) que organizan las ESN italianas. Son eventos en los cuales nos reunimos un montooon, pero que un montooooon de estudiantes erasmus (los datos no oficiales de este año han sido de unos 2.000 a 3.000 erasmus deambulando por las calles de Roma, non credo niente). Es un evento de encuentro cultural entre los erasmus de distintas nacionalidades, venidos a un punto en común desde diversos puntos de la península italiana y de las islas.

 Las pulseritas del ICE ROMA 2011


Del 11 al 13 de noviembre del fabuloso año del Señor de 2011 (aún a la espera de la segunda venida). Treinta y un estudiantes erasmus españoles y un francés, más los quatro de la ESN.

Tiempo antes, sabíamos que el viaje se había organizado saliendo todos insieme (juntos) en el tren de las 11:13 de la mañana. Algunos, un buen puñado en realidad, teníamos pensado el irnos en un tren muchísimo más temprano para aprovechar la mañana y ver algo más de Roma, ya que el tren Perugia-Roma tarda casi 3 horas, perdiéndola toda. Viendo la página de trenitalia, teníamos una única opción: el tren de las 6 de la mañana, cuyo coste era de 11 €. El resto de trenes, hasta el de las 11 valían 22 la segunda clase. #YOPASO (lema de esta nuestra perugina erasmus). Plan: pegarse el madrugón del siglo para ver Roma, por que encima a esa hora no hay ni miniMetrò ni autobuses aún, hay que bajar a la estación a patas, y como que no hay camino directo... Hablando y hablando en los sucesivos días, decidimos irnos en el de las 11, ya que todo el mundo estaban comenzando a decir que era mejor ir con los de la ESN, todos juntos, etc... ¡y tenían razón! el viaje fue de lo mejor. Únicamente siguieron con el plan original Manuel y Pascual, que muy diligentes tomaron el tren de las 6 de la mañana. Vieron Roma, sí.

Me desperté a las 8, me duche, cambié la sabanas para cuando volviera el domingo estuvieran limpias, recogí la habitación, ME PEINÉ, cogí cosas para tomar en el tren para cuando me entrara hambre, ya que hasta que no llegáramos al destino no comeríamos (luego fue mucho más tarde de llegar al destino). Belén me mandó un mensaje de buenos días muy original con el lema "si vais así de lentos y tarde, yo paso!! buenos dias!!" o algo así si me acuerdo más o menos bien.

Habíamos quedado a las 10.30 tutti insieme en la estación del tren, el grupo de amigos a las 10.15 en el miniMetrò. Salí a menos cuarto o menos diez de la resi, con muchas ganas de comenzar todo aquello, y estar con los amig@s. Subí hasta el centro, que tenía que sacar dinero, y bajé al metro. Y diez, como siempre, antes de la hora en los sitios. Y veinte y nadie allí, ya había empezado yo a llamar al personal, y al fin fueron apareciendo gente: Espe, Macarena, Laura, las médicas de Madrid, las niñas, Nico, Reyes y Cecilia y los chicos de Valladolid, excepto Belén y Mariona (¬¬). Llamando y mandándoles mensajes que a ver donde estaban que nos íbamos ya. Como no daban señales, bajamos nosotros para la estación del tren. Allí ya habían unos pocos. Los de la ESN comenzaron a reunir dinero para comprar los billetes de tren, mientras seguían viniendo más gente. También estaban allí más erasmus españoles, pero que iban por su cuenta. Como todo, me entra hambre, y viendo con lo poco que me había llevado, la fiesta que se iba a montar y con el antojo de pan, fui con Marta Osuna a comprar al super que hay enfrente. Patatas, refresco y pan, algo ligerito de picoteo para llevar... Suena el mobil de Marta: es Elo ¿que querrá? La BlackBerry de Marta se queda pensando, no puede descolgar.... Llamo a Elo yo: ¿que pasa? "¡que nos estamos montando en el tren! ¡venirse ya pacaaa!" Corriendo, cogimos a Luc (el francés) que también había ido a comprar, pagamos con prisas ahí como pudimos y a salir corriendo con las cosas en las manos, sin bolsas. Para quién se lo pregunte: llegamos a tiempo.

Todos en el mismo vagón. A partir de ahora: comienza el cachondeo.

Principio: todo el mundo sentado, tranquilitos en sus asientos. Son tres horas de tren. La cosa con tranquilidad... ni 10 minutos después: revolución.
Final: lo de siempre que vas con un puñado de españoles de juerga. Francesco, il cappo nostro, el representante de todo el grupo, del equipo, nuestro gran y sabio líder, el que lo da más... a cargo de todos ¡era el alma de la fiesta!

Ya para la mayoría no existían los asientos, o si existían, como en mi caso, era para ir de pié sobre los reposabrazos  o sentado encima del cabecero. Fotos, juerga, cantes, bailes, más fotos... (al ritmo de "Guantanamera") ¡dame un chupito... Frascesco, dame un chupito... dame un chuupiiiiitooo, Francesco dame un chupiiiitooo! Y venga chupito que va, volcado en la boca directamente de la botella (sin dosificador), whisky hasta que al cappo pensara que ya era suficiente. La carrera de caballos de Vanessa, canciones Disney que no falten ¡por dios! ¡Que viene el revisor! ¡Comportarse! Todos corriendo a sus asientos para aparentar, parecía el juego de la silla. Pasa el revisor, sale del vagón, ¡UUEEEEE! Vuelta a la fiesta y a la juerga. Più e più fotos, más cachondeo, gritos, gente parriba y pabajo, sacando las cabezas por las ventanas del tren para hacerse fotos... Y Marta seguía empeñada en realizar el Florencia 2.0 ¡¡Ah nooo!! que puso 0.2 ajajajjaa... pringada. Al final, me controlé, no quería gastar, y no se realizó.

 El 0.2


  La locura del personal...

 Marta y Laura.

Tras las oportunas 3 horas de tren, arrivamos a la estación "denomeacuerdocualnombre", que no era Términi, la central de Roma, era una anterior, y mientras Pascual y Manuel en la otra esperándonos. A ver como se las apañan estos para llegar hasta el ostello, que nosotros habíamos echado ha andar ya, callejeando por las calles de Roma. Los mandamos a la estación de tren, a donde fueron en metro, los guiamos por las calles como pudimos (yo había ido copiando los nombres de las calles por las que pasábamos y cosas que destacaban a la vista). El ostello estaba al lado de la parada del metro de Bologna, por donde habían pasado estos dos en el metro para ir de la estación de Termini hasta la que nos habíamos bajado nosotros xDDD

Nos instalamos en la habitación (Nico, Manuel, Pascual, Michele, Flavio (dos chicos de la ESN) y yo). Salimos para que nos pusieran la pulserita distintiva ERASMUS ICE ROMA 2011, tres tickets del metro de Roma, y no me acuerdo que otra cosa más. Salimos a fuera del ostello, a esperar a que terminara tutto il mundo pa' tirarle al centro. Tarde libre para nosotros...

 La gente al mogollón... y la mujer son comentarios 

 Más de cerca.

 ... ... ... (próxima entrada sigo con più).

19 de noviembre de 2011

Firenze-Pisa in meno di 30 ore...

Tras la fabulosa semana del Eurochocolate, nos dirigimos en plan "a lo loco" a Florencia. El día antes, viernes 28, surgen los planes. Yo, que no me gusta ir a los sitios sin las cosas bien organizadas y con tiempo de adelanto, no lo veía, me lo tendría que pensar. Sopesando que era un buen grupo de amigos lo que iban, y que las chicas (Marta, Laura, Marga, Conchita, Ale y Pati) y parte de los chicos (Nico y Pascual) ya habían ido, mis posibilidades de ir en otras fechan con alguien eran muy limitadas... ¿de que estoy? ¿de erasmus, no? ¡Pues a la aventura!

 Vistas de Florencia desde la Copola.

El plan original era pasar el fin de semana entero en Florencia. Problema que teníamos, que era finde de puente, que con lo planeado no llevábamos albergue, habían buscado, pero no había hueco por ningún lado. Coincidió además que había allí un par de ESN de otros putos de Italia. La cosa era que si encontrabamos albergue nos quedábamos sábado y domingo, si no, ida y vuelta en el mismo día. Por esto yo no estaba convencido del todo de ir a Florencia.


Il treno è in partenza alla dieci e tredici minuti, creo recordar, por lo que teníamos que levantarnos a las 8.30 (yo para prepararme). Habíamos quedado a las 9 y media en el minimetrò. Al llegar no había nadie allí, la puntualidad española. Ya ni recuerdo si apareció alguien con quien bajamos hasta la estación de tren, o solo bajamos Manuel y yo. Al llegar a la estación si recuerdo que nos encontramos con Aidaa, que ya estaba allí ella sola, que las de su piso al final no venían. Al rato empezaron a llegar el personal. Compramos los billetes en las maquinas (estas siempre en español claro está jajaja...). Nos montamos en el tren y camino pa' la Firenze. El recorrido creo recordar que era de dos horas y media tres, pero a mí se me paso super pronto con lo animados y el cachondeito que teníamos. En uno de los momentos me dió por sacar la cabeza por la ventana del tren, y flipé, esa sensación de velocidad, con el aire en la cara, mientras ves pasar el paisaje... ahora cada vez que me monto lo hago. Me vino muy bien porque dentro del vagón hacía mucha calor, y eso me refrescó.

Llegamos a la estación de Santa Maria Nouvella, justo enfrente de la iglesia del mismo nombre. Muy bonita por cierto, con la fachada decorada en mármol parecida a la del Duomo. Fue lo primero que vimos de la ciudad.Aquí, los que tenían intención de quedarse, empezaron a preguntar en un ostello que había en la misma plaza si había hueco. Lógicamente, no. Yo pasaba de perder el día yendo de ostello en ostello preguntando si había hueco o no, para que al final no encontrásemos nada y no viéramos la ciudad. Y como yo, al final todos terminaron pensando lo mismo.

De S. M. Nouvella nos dirigimos directamente al Duomo (la catedral). Hicimos cola para entrar en el interior de la catedral, por dentro es muy simple. Llama más la atención el suelo que el resto. Como no había mucho que ver nos salimos y le dimos la vuelta para hacer la cola de la Copola. 8 €, pero eran 463 escalones de ascenso por delante, y unas vistas fantásticas de toda la ciudad, además de recorrer el interior de una de las cúpulas más maravillosas del mundo: doble, enorme y construida sin andamios. La cúpula externa se apoya sobre la interna, y en el recorrido pasas entre las dos. Conforme asciendes ves como las paredes se inclinan cada vez más, hasta el punto en el que subes por encima de la cúpula interna. Cumbre: no defrauda nada, por mí seguía allí subido. Estuve más tiempo que el resto, pues la gente se había comprado la entrada de 11 € que incluía el museo, yo pasaba de museo, así que me quede disfrutando del esplendido día que hacia en Florencia subido allá arriba.

 

 

Yo frente al Duomo fiorentino, subiendo por el interior de la Copola, el campanario del Duomo visto desde la cúpula y vista general del Batisterio, Duomo y campanario.

Bajé, y nos encontramos todos a los pocos minutos abajo. Todos con hambre, pues eran ya las 3 y media de la tarde, tarde para el horario italiano. Nos separamos en dos grupos, unos que querían ir a una pizzeria y otros que preferiríamos un McDonalds, más rápido y barato. Nos habían dicho que comer en el centro era muy caro. Los que fuimos al McDonalds terminamos mucho antes, por lo que mientras esperábamos al resto y no nos fuimos a ver el jabato de la moneda, H&M (por fiiiiinnn... tiendas en condiciones!! pues no, la de tios era una mieeeeerdaa... ¬¬) y Palazzo Vecchio, donde en la puerta está la copia del David de Miguel Ángel. Me adentré a ver el Palazzo, pero sin indagar mucho, lo crucé y salí por el otro lado, le dí la vuelta al edificio y me volví con el resto. Tampoco tenía mucho que ver, salvo el museo claro esta, pero íbamos con el tiempo ajustado y no era cosa de pararse mucho más.

 

Paradón en Ponte Vecchio, el famosisimo puente de las joyerías. Fotos, fotos y más fotos, y parada para disfrutar de un helado. ¡A esperar que venia Mariona! que se había ido desde primera hora con sus amigas que estaban allí con la ESN. Venía a despedirse que nos íbamos de vuelta a Perugia y ella se quedaba allí con la amiga. Por su culpa, me quedé sin subir al mirador para ver la puesta de sol fiorentina... que tenía yo muchisimas ganas de verla.

 Ponte Vecchio.

Unos pallá, otros pacá, que varios se quedaban para salir de fiesta y de empalme se volvían. Yo me volvía, que era el cumple de Ale, y le había dicho que iría. Al final entre unas cosas y otras, estando en la estación para comprar el billete me lio a darle vueltas al coco y decido quedarme ¿cuando tendría otra oportunidad de hacer locura como aquella? ¿o de salir en Florencia? Me quería volver por otra cosa más que por el propio cumple, pero me decidí a quedarme. Nos despedimos de los que se iban y nos quedamos por allí en la estación haciendo tiempo para salir. Buscamos un sitio con enchufes donde pudieran recargar los móviles, que se habían quedado sin batería. Estuvimos media hora y nos fuimos a comer al McDonalds que era lo que teníamos más cerca. Compramos el botellón y una botella de limonccello, y nos pusimos a beber junto al Duomo. Del Duomo nos fuimos a la plaza de S.M.Nouvella, donde estaba la amiga de Mariona. Nos la presentó y fuimos con toda la ESN a la discoteca. DESFASE. Mejor no lo cuento, solo digo que terminé durmiendo en mitad de la calle vigilado por el personal xDDD Le doy las gracias a Manuel por acompañarme a dar vueltas por las calles fiorentinas a altas horas de la madrugá, a Mariona y Laura por preocuparse por mí, y en especial a Marta que, que yo recuerde, no se separó de mí en ningún momento, me prestó una de sus rebecas que me puso por dentro de mi chaquetón para que no pasara frío...

Entre unos y otros me llevaron a la estación de tren. Había cerrado la disco a las 4 de la mañana y el tren a Perugia no salía hasta las 8 de la mañana. ¡A esperar! Como la estación estaba cerrada, y para no coger frío, nos metimos en el McDonalds de enfrente. Me dieron de comer patatas, y me peleé con una por una silla. Cuando abrieron la estación nos fuimos a la sala de espera: todos los asientos ocupados, a dormir al suelo. Yo estaba fuera de juego, solo sé que me despertaron no se a que hora diciendome que nos íbamos a Perugia ya. Un huevo que en el cartel ponía para Pisa. Yo me negaba, pero en mi estado poca cosa podía hacer yo que no fuera ir con el resto. La cosa es... que no se puede dejar a Manuel solo con una máquina. Trenazo camino de Pisa.

 Manuel en la estación de Florencia comprando los billetes, y el destino de los billetes, título de la foto en face: "Esto es lo que pasa cuando se deja solo a manu 5 min..."

Mira que esta al lado, pues 3 horas y media de viaje: habíamos cogido un tren que hacía parada en todas las estaciones. Yo dormio en al comodidez del tren (¬¬), me iba despertando de tanto en tanto. El resto también dormía, Mariona, Marta, Manuel y Laura, los que nos habíamos quedado a pasar la noche de fiesta ¿donde nos teníamos que bajar? nadie lo sabía. Hubo un momento en el que no sabíamos donde estábamos, que con el tiempo que llevábamos en el tren nos habíamos pasado Pisa si o si. Por suerte no. Manuel, que había ido despertándose a cada estación visualizó entre las casas la Torre de Pisa. Corriendo nos fuimos a bajar, y las puertas no habrían. Fuimos a otras puertas, pero ya el tren se puso en marcha. Llegamos hasta la otra estación, Pisa Central, donde conseguimos bajarnos. De repente nos vemos el anden invadidos de frikies disfrazados de personajes de comics y de dibujos manga. Nos enteramos que el tren volvía para atrás, así que volvimos a montar para regresar a la estación que nos dejaba cerca del conjunto. Llegamos a la estación, y de nuevo las puertas no abrían.. "Aaaaaaaahhh!! corred pal otro lado!!" Cruzamos el vagón que estaba petado, arrollando a la gente, ni de coña nos quedábamos de nuevo en el tren. Laura se quedaba atascada entre tanta gente, y yo empujandole, la otra puerta que tampoco abría. Desesperación. Ya los propios frikies ayudándonos a abrir la puerta ¡CLAC! Se abre, las puertas del cielo abiertas... ¡¡CORREEEEE!! Y al fin, conseguimos bajarnos donde queríamos. ¡Qué agobio!

Salimos de la estación y por donde nos dio le fuimos tirando por las calles hasta la torrecita de los cojones... Esta al lado por suerte. Y no es nada mas que un batisterio, un duomo y la torre inclinada, ya esta, todo enmarcado en una maravillosa extensión de césped. No tiene nada más que ver aquello. Estuvimos haciéndonos las relativas fotos, un rato al solecito descansando, que estábamos reventados, y vuelta a la estación para pillar un tren a las once menos cuarto de vuelta a Florencia. Este, por suerte, duraba sólo hora y medía. Llegamos a Florencia a las 12:11, me fijo en un cartel que a las 12.13 salía un tren para Perugia. ¡A correr por toda la estación! Del andén 1 al 23, pasando por comprar 5 billetes y convalidarlos en las máquinas...

Lo conseguimos. Descanso en el tren hasta llegar a Perugia...




 Batisterio, Duomo y Campanario.

Laura, Manuel, Mariona, Marta y yo.

 Yo haciendo lo propio con la torre.

5 de noviembre de 2011

Eurochocolate 2011

Tras este período de inactividad, retomamos el blog más o menos por donde lo dejamos. También, perdido he, la línea del blog de Marianiya, es lo que tiene montarse la Erasmus de esta forma: pasar más tiempo fuera de las fuentes de internet, que junto a ellas (no actualizo ná).

Pues bién, la semana del 14 al 23 de Octubre, la ciudad de Perugia acogió la International Chocolate Exhibition. La Exhibición Internacional del Cocolate, una feria cargada de chocolate (ciocolata per tutti). Todo el centro estaba repleto de estands de diferentes casas chocolateras y marcas internacionalmente conocidas como Lindt o Nestlé entre otras. La gran mayoría eran marcas italianas, de las cuales, la mayor parte eran casas perugianas, se ve que aqui el chocolate es un punto clave de la economia. Basta recorrerse las calles del centro y contar las innumerables pasticerie que hay.

 Cartel del Eurochocolate 2011
Tres plazas, un mirador, cinco calles, y diversos puntos más repartidos por otras zonas de la ciudad, todas repletas de estands, todos cargados de chocolate, en el ambiente, como no, dulce olor a chocolate. Hasta nos tenían puesta banda sonora al festival, y entre tantas canciones, fuimos a dar con flamenco español. Claro esta, la banda sonora solo hablaba de chocolate.

10 días de chocolate.

Nos compramos la ChocoCatr, una tarjeta que nos costó 6 €, pero que mereció muchísimo la pena, pues con ella te daban cosas en los diferentes estands, no en todos, pero si en varios. Compensó, ¿el por qué? Porque uno de los regalos con la ChocoCard consistió en un marco de chocolate, con el que puedes hacer dos cosas: o poner una foto, o comertelo, o le pones una foto y cuando te canses te lo comes, pero, ¡ojo! cuidado con que no se nos eche a perder, ¡¡que es de verdad!! Nos enteramos que comprar el marco por sí solo eran 5 €, así que con el euro restante te llevabas montones de cosas, muestras, de las grandes marcas, como dos mini Toblerones, Milka, un bombon Lindt, unos conos con chocolate, una minimagdaleta, un chocolate caliente del Ciobar (que venía ni que pintado para la mala racha de temperatura y aire que estábamos sufriendo esa semana), y varias cosas más, te conseguías un botín de chocolate.

Luego también, fuera a parte de la tarjeta, había concursos en los que por participar te daban a probar los productos chocolácticos. En Baci Perugina (una empresa de bombones), un concurso donde tenías que adivinar cuál de los enormes 10 bombones Baci que había en el estan estaba relleno y con cuantos, teniendo como pista que el contenido en bombones Baci rondaba entre los 3000 y 4000 €. A la salida te regalaban un bombon Baci de chocolate blanco, algo es algo. Milka tenía repartidos a lo largo de la calle principal (Corso Vanucchi) tres carpas, cada una con un concurso diferente, promocionando sus tres nuevas tabletas de chocolates. Dos o diversos grupos, enfrentados, por un único objetivo: ganar y conseguir ya fuera el camión o la taza milka, y claro esta, al final, ganaras o perdieras, muestras de las nuevas tabletas jajaja... ¡¡como volaban las bandejas!! Pane di Stelle, tenia otro donde tenias que averiguar el número de estrellas que había pintadas en el interior del estan, a la salida esperaba un maravilloso trozo de bizcocho de chocolate mmm... estaba, como dice mi amiga Paula, que te corres del gusto. Fue anecdótico que fuimos primero tres amigos, que participamos, nos echamos la foto en el globo y nos comimos el bizcocho, y al salir nos encontramos con tres amigas más, vuelta a entrar. No nos dejaron participar en el concurso, pero a la salida nos comimos otro trozo de bizcocho jajajajajajajaja... No tenía desperdicio. La misma marca tenía, andando por toda la feria, a distintas muchachas, atuendadas de forma característica y cargadas con un bolso lleno de barritas de Pane di Stelle, que estaban bueníííísimas, lástima que no las ataque lo suficiente para comer barritas, ¡joder como estaban! Y mi favorito de todos: Lindt, un estand con un inmenso oso de chocolate macizo (5100 kg de chocolate). En este entrabas e ibas a una urna a coger una bola, si tenia un cuore te daban un oso de Lindt grande, si no había nada te daban uno o dos ositos pequeñitos. Yo, por una vez en mi puñeterísima vida, conseguí el oso grande 3 de 4 veces que fui, y las tres veces fueron las primeras xDD ni yo mismo me lo creia. Primer día, primera vez: meto la mano y corazón. A los pocos días, ando por ahí solo, me pongo en la cola y pienso "es tentar mucho a la suerte, no va ha caer otro, demasiado que cayó el primer día y a la primera, no va a ser esta otra vez... " ... ... ... CUORE! Pero, que media hora después, vuelvo a ir con mis amigos, y volvía a pensar lo mismo, que ya si que no me iba a tocar, pues otro cuore, la gente estaba que me mataba. La ultima vez que fui, iba con ganas de otro oso, pero ese viaje ya si que no fue. 

 En el estand de Lindt (de izquiera a derecha y de arriba abajo: Marta, Mar, Diana, yo, Raquel y Sara).


Ya fuera de esto no había nada más que chocolate super caro (100 gr/ 4 €). Pero había chocolate de todos los tipos y formas que pudieras imaginar. Es impresionante. De lo poco que consumí así fuera de la ChocoCard, fue churros con zucchero (azúcar) y chocolate del estand de las Islas Canarias, me rayo tela la verdad verme allí un estand español. Otra curiosidad más de la feria era el estand de los ChocoGatgets, un estand de objetos con temática chocolateada: bolsos, carteras y agendas con formas de tabletas de chocolates, fundas para el movil de igual forma, el marco de chocolate para la foto, palas de cocina con una tableta de chocolate, bolis, maletines para portátiles, etc, etc, etc... y... ¡LA CHOCOLAMP!, el exitazo de la feria, una lámpara consistente en un vaso de chocolate derramado (el vaso, bocabajo, es la pantalla de la lámpara, y el chocolate derramado el pie, por solo 9,99 €.

Los días álgidos fueron, lógicamente, los primeros y últimos sábado y domingos. No se podía ni caminar bien por el centro. Me encantó en especial el primer sabado, pues andabas, lo que podías, y nada más que escuchabas español, estaban allí el ciento y la madre de estudiantes Erasmus españoles, que habían ido a la ciudad con motivo del evento del chocolate.

 Foto en el teatro Pavone, con Kodak (de derecha a izquierda: Manuel, Mariona, Patri, Ale, Charls (el maltes) y yo).

Muchas fotos, mucho chocolate, mucha diversión. Se la recomiendo a todo el mundo, en especial a los que les encanta el chocolate, y a los que no también, o les termina gustando o asqueados del todo. Un anuncio promocional de la feria era "cada 9 de 10 personas les gusta el chocolate, la persona restante cambiará de parecer... "

Quedo a la espera del próximo Eurochocolate al que vuelva, pues pienso volver.



P.S.: De los 3 osos solo me queda uno, estoy viendo a ver si aguanta hasta navidad y lo llevo para casa xD