Tras ver la impresionante puesta de sol, con la cúpula del Vaticano de fondo, bajamos a coger el metro de vuelta.
A nuestra llegada al ostello no había nadie en él. Todos seguían en el centro. Supuestamente el personal no había ido hasta el Vaticano porque querían volver pronto al ostello para dormir, y resultó que llegaron incluso más tarde que nosotros… El plan era descansar y cenar para la salida de la noche. Me acerqué al super que había junto al ostello, a comprar un poco de pan, algo que meterle (salchichón, ya ves tú, yo, comiendo salchichón ¿donde se ha visto? solo de erasmus), zumo y unas patatas. Vuelta al ostello, alarmita a las 8 de la tarde y a dormir.
6 h. y pico...
6 h. y algo más que el pico anterior...
7 h. menos algo...
7 h. y pico...<<ALARMA>>
¡Uuuiiiiiss! ¡Me cago en tó! ¬¬
Desperté a Nico, que estaba pendiente de la alarma de mi BB, y al resto del personal. Cenamos en el saloncito del ostello, todos con unas caritas impresionante de no haber descansado nada. Bueno, todos, todos los que nos habíamos despertado para comer algo, porque la mayoría seguía durmiendo aprovechando hasta el último minuto que tenían para descansar.
Ducha y a arreglarse. Nueva invasión de nuestro cuarto de baño por parte de las niñas... ¿qué le íbamos hacer?
Salimos sobre las 10 y pico, metro de nuevo, para bajarnos dos paradas más abajo, en Tiburtina, donde cogíamos el autobús para ir hasta la disco. Allí mismo, en una explana junto a la estación de tren, nos pusimos con el botellón. Hacía frío, y unos pocos nos guarecimos del frío en un techado que había protegiendo la puerta del ascensor del metro. En todo el medio con las botellas y vasos, y la gente entrando y saliendo jajajaja.... Sobre las 11 y algo, cerca las doce, Francesco, el cappo, nos condujo hasta la plaza de al lado, donde estaba la parada del bus. Estaba ya estacionado allí, así que los 32 erasmus que habíamos ido, más los 4 de la ESN nos subimos en el bus. Como es costumbre en toda italia: nos montamos sin pagar (por cosa del mierda sistema que tienen aquí, que ya ni me acuerdo si lo he contado, pero paso). Un autobús doble, de los de la goma y el circulo que gira en el centro. ¿Donde iba el Samuel? En el circulo que gira, como niño chico. Celia la lió parda. No recuerdo que fue lo que paso, pero me descojoné. Iba a decir algo "no se que" y a la par que lo decía de calló para el lado, quedándole al hablar las palabras alargadas en el tiempo. JAJAJA...
Llegamos a nuestro destino, la discoteca del sábado, que ni me acuerdo de como se llamaba. Continuación del botellón en mitad de la gasolinera que había allí al lado. Se me olvidó contar en la entrada anterior, que tras coger el metro, y bajarnos a esperar el autobús, tuvimos un pique con los otros grupos de erasmus que había allí, cada uno cantando las canciones y se habían preparado y alardeando de su ciudad. Ésta noche no iba a ser menos, así que botellas, y algún que otro despistado con manguera de gasofa en mano (es broma, pero pega), "Credo che un sogno cosí non ritorni mai più..." en gargantas reventadas, y desafinadas.
Cansados de estar fuera, empezamos a ir tirando pa' dentro la disco. Justo en la puerta cacheo, para que no metiéramos alcohol dentro. Aún así, hubo quien consiguió meter. Nico, que entró justo antes que yo, la mar de contento porque dos tías le habían metido mano (al cachearle). Entramos dentro: semisótano, luz aceptable, música variada de los años 70-80, con algún que otro remix. Estaba bién.
Un par de bailes, alguna que otra típica caida, y ¡descubrimiento de otra planta! Subimos a la segunda planta: un puticlub vamos. Todo lleno de barras metálicas, con las que nos pegamos lo nuestro y nuestras fotos, todo a oscuras y con unas luces azules. Había mucha menos gente que en la inferior, casi nadie en realidad. Aquí la música era más electrónica que otra cosa. Encuentro con Jenny, compañera de la E.U.I.T.A., de erasmus en Palermo. También me la encontré en la Vogue la noche anterior, y al igual que esta vez, fue de esas de "¡ah! hola ¿que tal, como estas?" "bien ¿y tu?" "muy bien, ¡te dejo que se me van mis amigos!" "¡sí, y a mi los mios!".
Última planta: LA MEJOR. Música actual, variada, de todo tipo, remixes... Sala muy amplia. Plana, nada de escalones y desniveles como en las dos anteriores, luces potentes, pantallas LEDS en las paredes, que hacían hasta más luz que los propios focos, y una bola de espejos enorme. Habíamos subido al servicio. Nos quedamos. Menos gente aún que en la anterior. Rápidamente llamando y mandando mensajes a todo el personal para que subiera a la planta de arriba. Al final terminó petadísima. Nos encontramos de nuevo con los compañeros de L'Aquila (ueeee!). Yo, como siempre, espalda chorreando, Pascual, y las fotos pueden dar buena fe de ello jajaja...
No se pasó ni muy rápido, ni muy corto, normal. Aprovechando bien el tiempo, y pasándomelo de putísima madre eejeje... A las 5 y pico todos para fuera que nos íbamos de vuelta. Cogimos el autobús, con destino a Termini, y Francesco, convenció al conductor de que nos llevase hasta el ostello ajajaja... pobre la pareja que se subió al autobús y que pensaba que iría a Termini. Supongo que después los acercaría a ellos hasta la estación de tren. Supongo.
Nos acostamos rápido, Belén, volvió a dormir en la habitación nuestra y Manuel en el de las niñas. A las 10.30 teníamos que dejar el albergue. A las 11.30 salimos por la puerta. Nuevo problema: queríamos ver al Santísimo Padre, que da la bendición cada domingo de 12.00 a 12.15 h. Teníamos que dejar en consigna las maletas... #ostia. Corriendo, nos montamos en el metro, nos bajamos en Termini, buscamos la consigna, hicimos cola, dejamos las maletas. Las 11.55 h. Corriendo a buscar la linea A del metro. El personal parándose a comprar otro billete que el anterior no valía. Nos encontramos con los que supuestamente no iban a dejar las maletas porque no les daba tiempo. Llega el tren, subimos. Apremiando al metro para que aligerase. Llegamos a la parada más cercana a Ciudad del Vaticano. 12.05. Corriendo bajando por las calles para llegar a ver al Papa. Pascual, Paula y yo. El resto gritando a nuestras espaldas, diciéndonos que esperáramos. ¡Y un huevo de pato! JAJAJA... Los tres con la lengua fuera, cerca ya de la Piazza di San Pietro, escuchando por megafonia al Papa. Más corria yo, cruzándome entre los grupos de turistas que iban y venían, entre religiosas monjas, y eso que de católico tengo yo lo mismo que La Esteban de científica. Llegué: la plaza abarrotada de gente, banderas de todas las nacionalidades, turistas, grupos católicos y acólitos, mucha, muuuucha gente... ¡y! en lo alto de todo el edificio que estaba por detrás de las columnas...un punto blanco, un monigote vaya, presuntamente el Papa.
A las 12.15 h justo, terminó de dar la bendición. Así que los tres que nos habíamos adelantados nos pusimos a buscar al resto que los habíamos visto llegar y situarse delante nuestra. Rápidamente solucionamos hacer cola para entrar en San Pedro del Vaticano. La cola avanzaba bastante rápida. 15-20 min como mucho, y era una enorme cola. Entramos, e impresión. Todo es enorme, pero verdaderamente no te das cuenta de ello hasta que no ves la cenefa en lo alto de las paredes con las letras, y por encima de esta, la gente que sube a la cúpula y que no llegan ni a la mitad de la altura de éstas.
Recorrido por toda la Catedral. Vista de los Papas enterrados allí dentro, contemplación de detalles por encima y fuera. No entramos en los museos Vaticanos porque no nos daba tiempo, así que no pudimos ver la Capilla Sixtina. Otra ocasión será. Salimos, y en cabeza la comida, en búsqueda de lugar para comer, que había hambre. Un grupo de gente se había ido ya hacía tiempo, porque querían coger un tren temprano. Nosotros hasta el de las 17.20 no teníamos intención de coger algun otro. Así que, con calma y a dos patas, a cruzarse todo el centro de la ciudad romana, desde el Vaticano, hasta la estación de Termini (podéis mirarlo en google maps).
FIN del finde del 11,12 y 13 de Noviembre.
No he puesto las cosas al detalle, y en especial esta, no quiero que las entradas sean muy largas y pesada. Espero que os esté gustando estas locas aventuras ejeje...











































