17 de enero de 2012

Ci andiamo a Roma (Roma III)



Tras ver la impresionante puesta de sol, con la cúpula del Vaticano de fondo, bajamos a coger el metro de vuelta.

A nuestra llegada al ostello no había nadie en él. Todos seguían en el centro. Supuestamente el personal no había ido hasta el Vaticano porque querían volver pronto al ostello para dormir, y resultó que llegaron incluso más tarde que nosotros… El plan era descansar y cenar para la salida de la noche. Me acerqué al super que había junto al ostello, a comprar un poco de pan, algo que meterle (salchichón, ya ves tú, yo, comiendo salchichón ¿donde se ha visto? solo de erasmus), zumo y unas patatas. Vuelta al ostello, alarmita a las 8 de la tarde y a dormir. 

6 h. y pico...
6 h. y algo más que el pico anterior...
7 h. menos algo...
7 h. y pico...

<<ALARMA>>

¡Uuuiiiiiss! ¡Me cago en tó! ¬¬

Desperté a Nico, que estaba pendiente de la alarma de mi BB, y al resto del personal. Cenamos en el saloncito del ostello, todos con unas caritas impresionante de no haber descansado nada. Bueno, todos, todos los que nos habíamos despertado para comer algo, porque la mayoría seguía durmiendo aprovechando hasta el último minuto que tenían para descansar.

Ducha y a arreglarse. Nueva invasión de nuestro cuarto de baño por parte de las niñas... ¿qué le íbamos hacer?

Salimos sobre las 10 y pico, metro de nuevo, para bajarnos dos paradas más abajo, en Tiburtina, donde cogíamos el autobús para ir hasta la disco. Allí mismo, en una explana junto a la estación de tren, nos pusimos con el botellón. Hacía frío, y unos pocos nos guarecimos del frío en un techado que había protegiendo la puerta del ascensor del metro. En todo el medio con las botellas y vasos, y la gente entrando y saliendo jajajaja.... Sobre las 11 y algo, cerca las doce, Francesco, el cappo, nos condujo hasta la plaza de al lado, donde estaba la parada del bus. Estaba ya estacionado allí, así que los 32 erasmus que habíamos ido, más los 4 de la ESN nos subimos en el bus. Como es costumbre en toda italia: nos montamos sin pagar (por cosa del mierda sistema que tienen aquí, que ya ni me acuerdo si lo he contado, pero paso). Un autobús doble, de los de la goma y el circulo que gira en el centro. ¿Donde iba el Samuel? En el circulo que gira, como niño chico. Celia la lió parda. No recuerdo que fue lo que paso, pero me descojoné. Iba a decir algo "no se que" y a la par que lo decía de calló para el lado, quedándole al hablar las palabras alargadas en el tiempo. JAJAJA...

Llegamos a nuestro destino, la discoteca del sábado, que ni me acuerdo de como se llamaba. Continuación del botellón en mitad de la gasolinera que había allí al lado. Se me olvidó contar en la entrada anterior, que tras coger el metro, y bajarnos a esperar el autobús, tuvimos un pique con los otros grupos de erasmus que había allí, cada uno cantando las canciones y se habían preparado y alardeando de su ciudad. Ésta noche no iba a ser menos, así que botellas, y algún que otro despistado con manguera de gasofa en mano (es broma, pero pega), "Credo che un sogno cosí non ritorni mai più..." en gargantas reventadas, y desafinadas.

Cansados de estar fuera, empezamos a ir tirando pa' dentro la disco. Justo en la puerta cacheo, para que no metiéramos alcohol dentro. Aún así, hubo quien consiguió meter. Nico, que entró justo antes que yo, la mar de contento porque dos tías le habían metido mano (al cachearle). Entramos dentro: semisótano, luz aceptable, música variada de los años 70-80, con algún que otro remix. Estaba bién.

Un par de bailes, alguna que otra típica caida, y ¡descubrimiento de otra planta! Subimos a la segunda planta: un puticlub vamos. Todo lleno de barras metálicas, con las que nos pegamos lo nuestro y nuestras fotos, todo a oscuras y con unas luces azules. Había mucha menos gente que en la inferior, casi nadie en realidad. Aquí la música era más electrónica que otra cosa. Encuentro con Jenny, compañera de la E.U.I.T.A., de erasmus en Palermo. También me la encontré en la Vogue la noche anterior, y al igual que esta vez, fue de esas de "¡ah! hola ¿que tal, como estas?" "bien ¿y tu?" "muy bien, ¡te dejo que se me van mis amigos!" "¡sí, y a mi los mios!".

Última planta: LA MEJOR. Música actual, variada, de todo tipo, remixes... Sala muy amplia. Plana, nada de escalones y desniveles como en las dos anteriores, luces potentes, pantallas LEDS en las paredes, que hacían hasta más luz que los propios focos, y una bola de espejos enorme. Habíamos subido al servicio. Nos quedamos. Menos gente aún que en la anterior. Rápidamente llamando y mandando mensajes a todo el personal para que subiera a la planta de arriba. Al final terminó petadísima. Nos encontramos de nuevo con los compañeros de L'Aquila (ueeee!). Yo, como siempre, espalda chorreando, Pascual, y las fotos pueden dar buena fe de ello jajaja...

 Mi espalda... :S


No se pasó ni muy rápido, ni muy corto, normal. Aprovechando bien el tiempo, y pasándomelo de putísima madre eejeje... A las 5 y pico todos para fuera que nos íbamos de vuelta. Cogimos el autobús, con destino a Termini, y Francesco, convenció al conductor de que nos llevase hasta el ostello ajajaja... pobre la pareja que se subió al autobús y que pensaba que iría a Termini. Supongo que después los acercaría a ellos hasta la estación de tren. Supongo.

Nos acostamos rápido, Belén, volvió a dormir en la habitación nuestra y Manuel en el de las niñas. A las 10.30 teníamos que dejar el albergue. A las 11.30 salimos por la puerta. Nuevo problema: queríamos ver al Santísimo Padre, que da la bendición cada domingo de 12.00 a 12.15 h. Teníamos que dejar en consigna las maletas... #ostia. Corriendo, nos montamos en el metro, nos bajamos en Termini, buscamos la consigna, hicimos cola, dejamos las maletas. Las 11.55 h. Corriendo a buscar la linea A del metro. El personal parándose a comprar otro billete que el anterior no valía. Nos encontramos con los que supuestamente no iban a dejar las maletas porque no les daba tiempo. Llega el tren, subimos. Apremiando al metro para que aligerase. Llegamos a la parada más cercana a Ciudad del Vaticano. 12.05. Corriendo bajando por las calles para llegar a ver al Papa. Pascual, Paula y yo. El resto gritando a nuestras espaldas, diciéndonos que esperáramos. ¡Y un huevo de pato! JAJAJA... Los tres con la lengua fuera, cerca ya de la Piazza di San Pietro, escuchando por megafonia al Papa. Más corria yo, cruzándome entre los grupos de turistas que iban y venían, entre religiosas monjas, y eso que de católico tengo yo lo mismo que La Esteban de científica. Llegué: la plaza abarrotada de gente, banderas de todas las nacionalidades, turistas, grupos católicos y acólitos, mucha, muuuucha gente... ¡y! en lo alto de todo el edificio que estaba por detrás de las columnas...un punto blanco, un monigote vaya, presuntamente el Papa.

 El presunto Papa desde la plaza.

A las 12.15 h justo, terminó de dar la bendición. Así que los tres que nos habíamos adelantados nos pusimos a buscar al resto que los habíamos visto llegar y situarse delante nuestra. Rápidamente solucionamos hacer cola para entrar en San Pedro del Vaticano. La cola avanzaba bastante rápida. 15-20 min como mucho, y era una enorme cola. Entramos, e impresión. Todo es enorme, pero verdaderamente no te das cuenta de ello hasta que no ves la cenefa en lo alto de las paredes con las letras, y por encima de esta, la gente que sube a la cúpula y que no llegan ni a la mitad de la altura de éstas.

 Fachada de San Pedro del Vaticano.

 Altar central.

 Detalle del tamaño de las letras y de las personas (las sombras negras que hay justo por encima), allí todo es a gran escala.

Recorrido por toda la Catedral. Vista de los Papas enterrados allí dentro, contemplación de detalles por encima y fuera. No entramos en los museos Vaticanos porque no nos daba tiempo, así que no pudimos ver la Capilla Sixtina. Otra ocasión será. Salimos, y en cabeza la comida, en búsqueda de lugar para comer, que había hambre. Un grupo de gente se había ido ya hacía tiempo, porque querían coger un tren temprano. Nosotros hasta el de las 17.20 no teníamos intención de coger algun otro. Así que, con calma y a dos patas, a cruzarse todo el centro de la ciudad romana, desde el Vaticano, hasta la estación de Termini (podéis mirarlo en google maps).

 A la salida de San Pedro.

Imaginaos el percal, después de todo un finde de fiesta, desfase y pateo, nos metemos para el cuerpo otro pateo aún mayor, con solo unas 6 horas de descanso en el cuerpo. REBENTAERA.En tren de vuelta, cada uno en su mundo, yo dormio con la música mientras el personal a traición me hacían fotos. Pascual desvariando, Margarina que no se callaba ni de bajo de agua, y la gracia es que dice que cuando esta muy muy cansada no para de hablar y hablar. Bueno era que cada cosa que soltaba era palabra de oro, ¡esta mujé está sembrá! jajaja... Llegamos al fin, al crudo frío de Perugia, dando fin a un impresionante fin de semana en Roma.

 Esta, podríamos decir que es "la foto de la semana" ajaja...

FIN del finde del 11,12 y 13 de Noviembre.

No he puesto las cosas al detalle, y en especial esta, no quiero que las entradas sean muy largas y pesada. Espero que os esté gustando estas locas aventuras ejeje...

9 de enero de 2012

Ci andiamo a Roma (Roma II)

(Retomamos un poco de la actividad del blog, para seguir contando mis aventuras Erasmus)

En la entrada anterior, os conté el camino de llegada, en este, intentaremos RESUMIR el resto del fin de semana caótico.

Teníamos la tarde libre, entre el viaje, la instalación y demás, eran las cinco y media de la tarde y aún no habíamos comido, así que fuimos al McDonal's que está nella Piazza Spagna, para comer-cenar o lo que fuera. Tras zamparnos cada uno un buen menú y un McFlurry de esos, y de hacer un poco el cachondeo estampándole al personal en las narices el helado con la excusa de "¡mira! si huele a canela" jajaja... pusimos rumbo por las calles a la Fontana di Trevi. Allí estuvimos un buen tiempo echándonos fotos en grupo, solos, en pareja, tirando las monedas y pidiendo deseos. Como no teníamos mucho tiempo, nos encaminamos a ver el Phanteon, cruzándose en nuestro camino la Piazza di Venezia, una impresionante explanada, tras la cual, se alza un enorme edificio blanco, coronado por estatuas (carruajes de caballos alados). Más a prisa aún, nos dirigimos, ahora sí, camino del Phanteon. Llegamos, echamos fotos, salimos y discusión de si nos íbamos ya para el metro de Piazza Spagna donde habíamos quedado dentro de poco más de 45 min., o ir hasta la Piazza Navona, la plaza de los continentes o algo así. Yo, me decliné por ir a dicha plaza, solo o acompañado. Me fui, y los que me siguieron detrás. Allí ya estaban Pascu, Nico, Marga, Marta, Conchita y Lau, con los que nos reunimos todos después. Visita super rápida a la piazza y zumbando para la parada del metro.

Parte del grupo en la Fontana di Trevi.

Pausa para ducharnos, relajarnos y vestirnos para la salida de esa noche. Destacar, la invasión de nuestro cuarto de baño por las chicas, que como el de ella era muy chico, y el nuestro más grande, ellas eran más y nosotros lo usábamos en nada, se nos acoplaron Lau, Conchita, Marga, Marta y Belén. #GirlsInvasion.

Teníamos que coger el metro hasta la otra punta de la ciudad. Esa noche, la ESN invitaba a la "botellona" (¬¬). Aparecimos en casi la última estación del metro, en mitad de un páramo dejao de la mano de dios, de donde partía el autobús que nos llevaba a la otra punta de la ciudad, a donde el estadio olímpico, que era donde estaba la disco. VOGUE Roma, muy chula, solo diré que me quedé dormido en el sofá, en plena disco. La vuelta, a las 4 y media, el autobús nos acercó hasta la estación de Termini. El metro no lo habrían hasta las 5.30-6.00, así que, GPS de la BB de Marta Osuna en mano, ¡a cruzar calles hasta el ostello! LLegamos, mientras nos acostábamos, unos iban desayunar, Manuel, empeñado en ir a dar las buenas noches a Belén. Se mete en la cama de ésta y dice que se queda allí a dormir con el resto de las niñas que había. Belén, se vino a la nuestra. 6.00-6.30. A las 8.00 teníamos que estar en planta para ir a la visita guiada a las 9.00 los que queríamos ir, claro. Muchos se quedaron durmiendo.

 Cecilia, Nico y yo en la puerta de la Discoteca.

Todos, a las 8.00 h. de la mañana: en planta. ¿Las caras? Bueno, una imagen vale mejor que mil palabras. Lo que no se si tengo. El personal se levanto que aún le duraba la borrachera. Nos vestimos, nos ponemos lo más decentemente que podemos, y salimos del ostello a por el metro camino del Coloseum. Al salir de la parada del metro fue lo que más me impresionó de toda Roma: Il Colosseo, esa inmensa construcción antigua, aún en pié, tan robusta y tan basta como ella sola, una mole que te la comes nada más salir del metro.. WOW!!

 El grupo que tuvimos la valentía de afrontar con un par de huevos la visita a las 9 de la mañana tras una larga noche de fiesta.

Llegamos puntuales, la guía no. (Odio hacia la guía). Al final, se presentó a las 9.30, junto a otra guía y a un grupo de erasmus españoles de la ciudad de L'Aquila, ciudad cercana a Roma. Nosotros eramos unos veintiuno. Ellos 8. Nos juntaron en un único grupo, y dejaron a una única guía. No hablaba nada en español, así que toda la visita fue en italiano. Nosotros lo preferíamos, y la verdad, nos enteramos de todo. Bueno, de todo cuando prestábamos atención. La visita comenzó por el coliseo, pasamos a los mapas de las conquistas del imperio romano en sus diferentes etapas, seguido por las ruinas del foro romano y del Palatino, Piazza Venecia, el Phanteon, Piazza di Pietra, la Fontana di Trevi (donde hicimos una pequeña pausa) y la Piazza di Spagna, donde terminó la visita guiada y nos separamos los grupos (ooohh... ¡que pena! con lo bien que nos lo habíamos pasado). Nos fuimos a comer (al McDonals de allí al lado otra vez, ¿para que movernos?). Conforme íbamos terminando de comer, salíamos a sentarnos en las escaleras de la Piazza di Spagna al sol. Más y más fotos y decisiones a tomar para ver qué hacíamos. Yo quería ir a la Piazza dei Popolo y al Vaticano. Una de mis cabezonerías que me dio, fue que a huevos tenía que cruzar a pié alguno de los puentes  dei fiume delle Tévere, el río Tíber.Unos solo querían ir a la plaza del pueblo, pero al Vaticano no, que estaba demasiado lejos. Otros, cansados, querían irse de compras al H&M.  El grupo sentado es las escaleras de la Plaza de España.

Si, no... no, si... ¡mira! tanta indecisión: ¡yo me voy! solo o con quien se quiera venir, ¡pero me voy! Así, que mapa en mano, cogí y me fui solo. Con esto de la prisa se apuntaron Manuel, Marta Osuna, Marta Martín, Conchita y Lura. Hechamos andar cruzándonos todo el centro, por el camino más corto hasta Città del Vaticano. Me enamoraron los puentes que cruzan el río, los edificios de la zona, bueno en general, todo lo que iba viendo de la ciudad me iba enamorando. Pero no tanto como el coliseo ejeje... Por el camino, nos encontramos con un mercadillo. Vimos unas, no se que, si jarras o lapiceros, con formas de vespa. Muy monas. Fuimos mirando de puesto en puesto para saber en cuál estaban más baratas. Al llegar a uno de los últimos, salían más caras. Entre todos, excepto yo que no quería comprarla, consiguieron que les dejaran las 5 motos más baratas que en el resto de puesto. En ese momento que el tío estaba enfrascado en el regate con esta gente, me mangue una pulsera de cuero de pescado (olía a pescado ¿vale?), con la técnica de voy a pagar, no me a visto, me la guardo jajaja...

 Yo sentado en uno de los puentes del río.

Poco antes de entrar en la Ciudad del Vaticano, me encontré con Tubi, una amiga de una compañera que está de erasmus en Perugia, Paula (joooooooooooooooooodeeeer...). O más bien me encontró ella a mí, que fue la que se me acerco (a voces desde lejos primero), al reconocerme la voz.

Llegamos a la Piazza di Sant Pietro, ¡enorme! fantástica con su inmensa columnata que bordea casi la totalidad de la plaza. Estuvimos allí tirados por el suelo de la plaza un buen rato, era temprano. Cuando creímos conveniente nos fuimos, no sin antes terminar de darle la vuelta a la plaza. Laura no podía caminar más, así que ella y marta se volvieron en el metro. Las acompañamos hasta la mitad y el resto nos encaminamos hacia la Piazza dei Popolo. La plaza no era gran cosa: un amplio espacio llano con un monolito de esos egipcios en el centro. Lo que más llama la atención, es que desde el centro hacia un lado se divisan dos casas, haciendo esquina, idénticas, y al fondo el impresionante edificio blanco de la Piazza Venecia. Pasando de eso, que nos largábamos, descubro que hay un mirador. Me perdí el atarceder de Florencia, porque me lo perdí (¬¬ ¡¡Mariona!!), así que el de Roma no me lo perdía. Estos estaban ya cansados, y les dije que se fueran, que no me importaba, pero que ver lo veía sí o sí. Se sumaron a la causa. ESPECTACULAR.

 Laura, Manuel, Conchita, Marta, Marta Osuna y yo en la Plaza de San Pedro.

 Manuel, Conchita, Marta O. y yo con la puesta de sol en Roma.



 


Fotos grupales en el mirador del foro romano, y ¡el personal con sus Vespas! jajaja...

29 de noviembre de 2011

Ci andiamo a Roma (nos fuimos a Roma) (Roma I)

... y pasamos por Roma, sí señor. Un buono fine-settimana alla bellisima e antica città della Lazio.


ICE Roma 2011 (Incontro Culturale Erasmus), uno degli Eventi Nazionali (ATENCIÓN: en italiano los plurales se forman con "i" finales) que organizan las ESN italianas. Son eventos en los cuales nos reunimos un montooon, pero que un montooooon de estudiantes erasmus (los datos no oficiales de este año han sido de unos 2.000 a 3.000 erasmus deambulando por las calles de Roma, non credo niente). Es un evento de encuentro cultural entre los erasmus de distintas nacionalidades, venidos a un punto en común desde diversos puntos de la península italiana y de las islas.

 Las pulseritas del ICE ROMA 2011


Del 11 al 13 de noviembre del fabuloso año del Señor de 2011 (aún a la espera de la segunda venida). Treinta y un estudiantes erasmus españoles y un francés, más los quatro de la ESN.

Tiempo antes, sabíamos que el viaje se había organizado saliendo todos insieme (juntos) en el tren de las 11:13 de la mañana. Algunos, un buen puñado en realidad, teníamos pensado el irnos en un tren muchísimo más temprano para aprovechar la mañana y ver algo más de Roma, ya que el tren Perugia-Roma tarda casi 3 horas, perdiéndola toda. Viendo la página de trenitalia, teníamos una única opción: el tren de las 6 de la mañana, cuyo coste era de 11 €. El resto de trenes, hasta el de las 11 valían 22 la segunda clase. #YOPASO (lema de esta nuestra perugina erasmus). Plan: pegarse el madrugón del siglo para ver Roma, por que encima a esa hora no hay ni miniMetrò ni autobuses aún, hay que bajar a la estación a patas, y como que no hay camino directo... Hablando y hablando en los sucesivos días, decidimos irnos en el de las 11, ya que todo el mundo estaban comenzando a decir que era mejor ir con los de la ESN, todos juntos, etc... ¡y tenían razón! el viaje fue de lo mejor. Únicamente siguieron con el plan original Manuel y Pascual, que muy diligentes tomaron el tren de las 6 de la mañana. Vieron Roma, sí.

Me desperté a las 8, me duche, cambié la sabanas para cuando volviera el domingo estuvieran limpias, recogí la habitación, ME PEINÉ, cogí cosas para tomar en el tren para cuando me entrara hambre, ya que hasta que no llegáramos al destino no comeríamos (luego fue mucho más tarde de llegar al destino). Belén me mandó un mensaje de buenos días muy original con el lema "si vais así de lentos y tarde, yo paso!! buenos dias!!" o algo así si me acuerdo más o menos bien.

Habíamos quedado a las 10.30 tutti insieme en la estación del tren, el grupo de amigos a las 10.15 en el miniMetrò. Salí a menos cuarto o menos diez de la resi, con muchas ganas de comenzar todo aquello, y estar con los amig@s. Subí hasta el centro, que tenía que sacar dinero, y bajé al metro. Y diez, como siempre, antes de la hora en los sitios. Y veinte y nadie allí, ya había empezado yo a llamar al personal, y al fin fueron apareciendo gente: Espe, Macarena, Laura, las médicas de Madrid, las niñas, Nico, Reyes y Cecilia y los chicos de Valladolid, excepto Belén y Mariona (¬¬). Llamando y mandándoles mensajes que a ver donde estaban que nos íbamos ya. Como no daban señales, bajamos nosotros para la estación del tren. Allí ya habían unos pocos. Los de la ESN comenzaron a reunir dinero para comprar los billetes de tren, mientras seguían viniendo más gente. También estaban allí más erasmus españoles, pero que iban por su cuenta. Como todo, me entra hambre, y viendo con lo poco que me había llevado, la fiesta que se iba a montar y con el antojo de pan, fui con Marta Osuna a comprar al super que hay enfrente. Patatas, refresco y pan, algo ligerito de picoteo para llevar... Suena el mobil de Marta: es Elo ¿que querrá? La BlackBerry de Marta se queda pensando, no puede descolgar.... Llamo a Elo yo: ¿que pasa? "¡que nos estamos montando en el tren! ¡venirse ya pacaaa!" Corriendo, cogimos a Luc (el francés) que también había ido a comprar, pagamos con prisas ahí como pudimos y a salir corriendo con las cosas en las manos, sin bolsas. Para quién se lo pregunte: llegamos a tiempo.

Todos en el mismo vagón. A partir de ahora: comienza el cachondeo.

Principio: todo el mundo sentado, tranquilitos en sus asientos. Son tres horas de tren. La cosa con tranquilidad... ni 10 minutos después: revolución.
Final: lo de siempre que vas con un puñado de españoles de juerga. Francesco, il cappo nostro, el representante de todo el grupo, del equipo, nuestro gran y sabio líder, el que lo da más... a cargo de todos ¡era el alma de la fiesta!

Ya para la mayoría no existían los asientos, o si existían, como en mi caso, era para ir de pié sobre los reposabrazos  o sentado encima del cabecero. Fotos, juerga, cantes, bailes, más fotos... (al ritmo de "Guantanamera") ¡dame un chupito... Frascesco, dame un chupito... dame un chuupiiiiitooo, Francesco dame un chupiiiitooo! Y venga chupito que va, volcado en la boca directamente de la botella (sin dosificador), whisky hasta que al cappo pensara que ya era suficiente. La carrera de caballos de Vanessa, canciones Disney que no falten ¡por dios! ¡Que viene el revisor! ¡Comportarse! Todos corriendo a sus asientos para aparentar, parecía el juego de la silla. Pasa el revisor, sale del vagón, ¡UUEEEEE! Vuelta a la fiesta y a la juerga. Più e più fotos, más cachondeo, gritos, gente parriba y pabajo, sacando las cabezas por las ventanas del tren para hacerse fotos... Y Marta seguía empeñada en realizar el Florencia 2.0 ¡¡Ah nooo!! que puso 0.2 ajajajjaa... pringada. Al final, me controlé, no quería gastar, y no se realizó.

 El 0.2


  La locura del personal...

 Marta y Laura.

Tras las oportunas 3 horas de tren, arrivamos a la estación "denomeacuerdocualnombre", que no era Términi, la central de Roma, era una anterior, y mientras Pascual y Manuel en la otra esperándonos. A ver como se las apañan estos para llegar hasta el ostello, que nosotros habíamos echado ha andar ya, callejeando por las calles de Roma. Los mandamos a la estación de tren, a donde fueron en metro, los guiamos por las calles como pudimos (yo había ido copiando los nombres de las calles por las que pasábamos y cosas que destacaban a la vista). El ostello estaba al lado de la parada del metro de Bologna, por donde habían pasado estos dos en el metro para ir de la estación de Termini hasta la que nos habíamos bajado nosotros xDDD

Nos instalamos en la habitación (Nico, Manuel, Pascual, Michele, Flavio (dos chicos de la ESN) y yo). Salimos para que nos pusieran la pulserita distintiva ERASMUS ICE ROMA 2011, tres tickets del metro de Roma, y no me acuerdo que otra cosa más. Salimos a fuera del ostello, a esperar a que terminara tutto il mundo pa' tirarle al centro. Tarde libre para nosotros...

 La gente al mogollón... y la mujer son comentarios 

 Más de cerca.

 ... ... ... (próxima entrada sigo con più).

19 de noviembre de 2011

Firenze-Pisa in meno di 30 ore...

Tras la fabulosa semana del Eurochocolate, nos dirigimos en plan "a lo loco" a Florencia. El día antes, viernes 28, surgen los planes. Yo, que no me gusta ir a los sitios sin las cosas bien organizadas y con tiempo de adelanto, no lo veía, me lo tendría que pensar. Sopesando que era un buen grupo de amigos lo que iban, y que las chicas (Marta, Laura, Marga, Conchita, Ale y Pati) y parte de los chicos (Nico y Pascual) ya habían ido, mis posibilidades de ir en otras fechan con alguien eran muy limitadas... ¿de que estoy? ¿de erasmus, no? ¡Pues a la aventura!

 Vistas de Florencia desde la Copola.

El plan original era pasar el fin de semana entero en Florencia. Problema que teníamos, que era finde de puente, que con lo planeado no llevábamos albergue, habían buscado, pero no había hueco por ningún lado. Coincidió además que había allí un par de ESN de otros putos de Italia. La cosa era que si encontrabamos albergue nos quedábamos sábado y domingo, si no, ida y vuelta en el mismo día. Por esto yo no estaba convencido del todo de ir a Florencia.


Il treno è in partenza alla dieci e tredici minuti, creo recordar, por lo que teníamos que levantarnos a las 8.30 (yo para prepararme). Habíamos quedado a las 9 y media en el minimetrò. Al llegar no había nadie allí, la puntualidad española. Ya ni recuerdo si apareció alguien con quien bajamos hasta la estación de tren, o solo bajamos Manuel y yo. Al llegar a la estación si recuerdo que nos encontramos con Aidaa, que ya estaba allí ella sola, que las de su piso al final no venían. Al rato empezaron a llegar el personal. Compramos los billetes en las maquinas (estas siempre en español claro está jajaja...). Nos montamos en el tren y camino pa' la Firenze. El recorrido creo recordar que era de dos horas y media tres, pero a mí se me paso super pronto con lo animados y el cachondeito que teníamos. En uno de los momentos me dió por sacar la cabeza por la ventana del tren, y flipé, esa sensación de velocidad, con el aire en la cara, mientras ves pasar el paisaje... ahora cada vez que me monto lo hago. Me vino muy bien porque dentro del vagón hacía mucha calor, y eso me refrescó.

Llegamos a la estación de Santa Maria Nouvella, justo enfrente de la iglesia del mismo nombre. Muy bonita por cierto, con la fachada decorada en mármol parecida a la del Duomo. Fue lo primero que vimos de la ciudad.Aquí, los que tenían intención de quedarse, empezaron a preguntar en un ostello que había en la misma plaza si había hueco. Lógicamente, no. Yo pasaba de perder el día yendo de ostello en ostello preguntando si había hueco o no, para que al final no encontrásemos nada y no viéramos la ciudad. Y como yo, al final todos terminaron pensando lo mismo.

De S. M. Nouvella nos dirigimos directamente al Duomo (la catedral). Hicimos cola para entrar en el interior de la catedral, por dentro es muy simple. Llama más la atención el suelo que el resto. Como no había mucho que ver nos salimos y le dimos la vuelta para hacer la cola de la Copola. 8 €, pero eran 463 escalones de ascenso por delante, y unas vistas fantásticas de toda la ciudad, además de recorrer el interior de una de las cúpulas más maravillosas del mundo: doble, enorme y construida sin andamios. La cúpula externa se apoya sobre la interna, y en el recorrido pasas entre las dos. Conforme asciendes ves como las paredes se inclinan cada vez más, hasta el punto en el que subes por encima de la cúpula interna. Cumbre: no defrauda nada, por mí seguía allí subido. Estuve más tiempo que el resto, pues la gente se había comprado la entrada de 11 € que incluía el museo, yo pasaba de museo, así que me quede disfrutando del esplendido día que hacia en Florencia subido allá arriba.

 

 

Yo frente al Duomo fiorentino, subiendo por el interior de la Copola, el campanario del Duomo visto desde la cúpula y vista general del Batisterio, Duomo y campanario.

Bajé, y nos encontramos todos a los pocos minutos abajo. Todos con hambre, pues eran ya las 3 y media de la tarde, tarde para el horario italiano. Nos separamos en dos grupos, unos que querían ir a una pizzeria y otros que preferiríamos un McDonalds, más rápido y barato. Nos habían dicho que comer en el centro era muy caro. Los que fuimos al McDonalds terminamos mucho antes, por lo que mientras esperábamos al resto y no nos fuimos a ver el jabato de la moneda, H&M (por fiiiiinnn... tiendas en condiciones!! pues no, la de tios era una mieeeeerdaa... ¬¬) y Palazzo Vecchio, donde en la puerta está la copia del David de Miguel Ángel. Me adentré a ver el Palazzo, pero sin indagar mucho, lo crucé y salí por el otro lado, le dí la vuelta al edificio y me volví con el resto. Tampoco tenía mucho que ver, salvo el museo claro esta, pero íbamos con el tiempo ajustado y no era cosa de pararse mucho más.

 

Paradón en Ponte Vecchio, el famosisimo puente de las joyerías. Fotos, fotos y más fotos, y parada para disfrutar de un helado. ¡A esperar que venia Mariona! que se había ido desde primera hora con sus amigas que estaban allí con la ESN. Venía a despedirse que nos íbamos de vuelta a Perugia y ella se quedaba allí con la amiga. Por su culpa, me quedé sin subir al mirador para ver la puesta de sol fiorentina... que tenía yo muchisimas ganas de verla.

 Ponte Vecchio.

Unos pallá, otros pacá, que varios se quedaban para salir de fiesta y de empalme se volvían. Yo me volvía, que era el cumple de Ale, y le había dicho que iría. Al final entre unas cosas y otras, estando en la estación para comprar el billete me lio a darle vueltas al coco y decido quedarme ¿cuando tendría otra oportunidad de hacer locura como aquella? ¿o de salir en Florencia? Me quería volver por otra cosa más que por el propio cumple, pero me decidí a quedarme. Nos despedimos de los que se iban y nos quedamos por allí en la estación haciendo tiempo para salir. Buscamos un sitio con enchufes donde pudieran recargar los móviles, que se habían quedado sin batería. Estuvimos media hora y nos fuimos a comer al McDonalds que era lo que teníamos más cerca. Compramos el botellón y una botella de limonccello, y nos pusimos a beber junto al Duomo. Del Duomo nos fuimos a la plaza de S.M.Nouvella, donde estaba la amiga de Mariona. Nos la presentó y fuimos con toda la ESN a la discoteca. DESFASE. Mejor no lo cuento, solo digo que terminé durmiendo en mitad de la calle vigilado por el personal xDDD Le doy las gracias a Manuel por acompañarme a dar vueltas por las calles fiorentinas a altas horas de la madrugá, a Mariona y Laura por preocuparse por mí, y en especial a Marta que, que yo recuerde, no se separó de mí en ningún momento, me prestó una de sus rebecas que me puso por dentro de mi chaquetón para que no pasara frío...

Entre unos y otros me llevaron a la estación de tren. Había cerrado la disco a las 4 de la mañana y el tren a Perugia no salía hasta las 8 de la mañana. ¡A esperar! Como la estación estaba cerrada, y para no coger frío, nos metimos en el McDonalds de enfrente. Me dieron de comer patatas, y me peleé con una por una silla. Cuando abrieron la estación nos fuimos a la sala de espera: todos los asientos ocupados, a dormir al suelo. Yo estaba fuera de juego, solo sé que me despertaron no se a que hora diciendome que nos íbamos a Perugia ya. Un huevo que en el cartel ponía para Pisa. Yo me negaba, pero en mi estado poca cosa podía hacer yo que no fuera ir con el resto. La cosa es... que no se puede dejar a Manuel solo con una máquina. Trenazo camino de Pisa.

 Manuel en la estación de Florencia comprando los billetes, y el destino de los billetes, título de la foto en face: "Esto es lo que pasa cuando se deja solo a manu 5 min..."

Mira que esta al lado, pues 3 horas y media de viaje: habíamos cogido un tren que hacía parada en todas las estaciones. Yo dormio en al comodidez del tren (¬¬), me iba despertando de tanto en tanto. El resto también dormía, Mariona, Marta, Manuel y Laura, los que nos habíamos quedado a pasar la noche de fiesta ¿donde nos teníamos que bajar? nadie lo sabía. Hubo un momento en el que no sabíamos donde estábamos, que con el tiempo que llevábamos en el tren nos habíamos pasado Pisa si o si. Por suerte no. Manuel, que había ido despertándose a cada estación visualizó entre las casas la Torre de Pisa. Corriendo nos fuimos a bajar, y las puertas no habrían. Fuimos a otras puertas, pero ya el tren se puso en marcha. Llegamos hasta la otra estación, Pisa Central, donde conseguimos bajarnos. De repente nos vemos el anden invadidos de frikies disfrazados de personajes de comics y de dibujos manga. Nos enteramos que el tren volvía para atrás, así que volvimos a montar para regresar a la estación que nos dejaba cerca del conjunto. Llegamos a la estación, y de nuevo las puertas no abrían.. "Aaaaaaaahhh!! corred pal otro lado!!" Cruzamos el vagón que estaba petado, arrollando a la gente, ni de coña nos quedábamos de nuevo en el tren. Laura se quedaba atascada entre tanta gente, y yo empujandole, la otra puerta que tampoco abría. Desesperación. Ya los propios frikies ayudándonos a abrir la puerta ¡CLAC! Se abre, las puertas del cielo abiertas... ¡¡CORREEEEE!! Y al fin, conseguimos bajarnos donde queríamos. ¡Qué agobio!

Salimos de la estación y por donde nos dio le fuimos tirando por las calles hasta la torrecita de los cojones... Esta al lado por suerte. Y no es nada mas que un batisterio, un duomo y la torre inclinada, ya esta, todo enmarcado en una maravillosa extensión de césped. No tiene nada más que ver aquello. Estuvimos haciéndonos las relativas fotos, un rato al solecito descansando, que estábamos reventados, y vuelta a la estación para pillar un tren a las once menos cuarto de vuelta a Florencia. Este, por suerte, duraba sólo hora y medía. Llegamos a Florencia a las 12:11, me fijo en un cartel que a las 12.13 salía un tren para Perugia. ¡A correr por toda la estación! Del andén 1 al 23, pasando por comprar 5 billetes y convalidarlos en las máquinas...

Lo conseguimos. Descanso en el tren hasta llegar a Perugia...




 Batisterio, Duomo y Campanario.

Laura, Manuel, Mariona, Marta y yo.

 Yo haciendo lo propio con la torre.

5 de noviembre de 2011

Eurochocolate 2011

Tras este período de inactividad, retomamos el blog más o menos por donde lo dejamos. También, perdido he, la línea del blog de Marianiya, es lo que tiene montarse la Erasmus de esta forma: pasar más tiempo fuera de las fuentes de internet, que junto a ellas (no actualizo ná).

Pues bién, la semana del 14 al 23 de Octubre, la ciudad de Perugia acogió la International Chocolate Exhibition. La Exhibición Internacional del Cocolate, una feria cargada de chocolate (ciocolata per tutti). Todo el centro estaba repleto de estands de diferentes casas chocolateras y marcas internacionalmente conocidas como Lindt o Nestlé entre otras. La gran mayoría eran marcas italianas, de las cuales, la mayor parte eran casas perugianas, se ve que aqui el chocolate es un punto clave de la economia. Basta recorrerse las calles del centro y contar las innumerables pasticerie que hay.

 Cartel del Eurochocolate 2011
Tres plazas, un mirador, cinco calles, y diversos puntos más repartidos por otras zonas de la ciudad, todas repletas de estands, todos cargados de chocolate, en el ambiente, como no, dulce olor a chocolate. Hasta nos tenían puesta banda sonora al festival, y entre tantas canciones, fuimos a dar con flamenco español. Claro esta, la banda sonora solo hablaba de chocolate.

10 días de chocolate.

Nos compramos la ChocoCatr, una tarjeta que nos costó 6 €, pero que mereció muchísimo la pena, pues con ella te daban cosas en los diferentes estands, no en todos, pero si en varios. Compensó, ¿el por qué? Porque uno de los regalos con la ChocoCard consistió en un marco de chocolate, con el que puedes hacer dos cosas: o poner una foto, o comertelo, o le pones una foto y cuando te canses te lo comes, pero, ¡ojo! cuidado con que no se nos eche a perder, ¡¡que es de verdad!! Nos enteramos que comprar el marco por sí solo eran 5 €, así que con el euro restante te llevabas montones de cosas, muestras, de las grandes marcas, como dos mini Toblerones, Milka, un bombon Lindt, unos conos con chocolate, una minimagdaleta, un chocolate caliente del Ciobar (que venía ni que pintado para la mala racha de temperatura y aire que estábamos sufriendo esa semana), y varias cosas más, te conseguías un botín de chocolate.

Luego también, fuera a parte de la tarjeta, había concursos en los que por participar te daban a probar los productos chocolácticos. En Baci Perugina (una empresa de bombones), un concurso donde tenías que adivinar cuál de los enormes 10 bombones Baci que había en el estan estaba relleno y con cuantos, teniendo como pista que el contenido en bombones Baci rondaba entre los 3000 y 4000 €. A la salida te regalaban un bombon Baci de chocolate blanco, algo es algo. Milka tenía repartidos a lo largo de la calle principal (Corso Vanucchi) tres carpas, cada una con un concurso diferente, promocionando sus tres nuevas tabletas de chocolates. Dos o diversos grupos, enfrentados, por un único objetivo: ganar y conseguir ya fuera el camión o la taza milka, y claro esta, al final, ganaras o perdieras, muestras de las nuevas tabletas jajaja... ¡¡como volaban las bandejas!! Pane di Stelle, tenia otro donde tenias que averiguar el número de estrellas que había pintadas en el interior del estan, a la salida esperaba un maravilloso trozo de bizcocho de chocolate mmm... estaba, como dice mi amiga Paula, que te corres del gusto. Fue anecdótico que fuimos primero tres amigos, que participamos, nos echamos la foto en el globo y nos comimos el bizcocho, y al salir nos encontramos con tres amigas más, vuelta a entrar. No nos dejaron participar en el concurso, pero a la salida nos comimos otro trozo de bizcocho jajajajajajajaja... No tenía desperdicio. La misma marca tenía, andando por toda la feria, a distintas muchachas, atuendadas de forma característica y cargadas con un bolso lleno de barritas de Pane di Stelle, que estaban bueníííísimas, lástima que no las ataque lo suficiente para comer barritas, ¡joder como estaban! Y mi favorito de todos: Lindt, un estand con un inmenso oso de chocolate macizo (5100 kg de chocolate). En este entrabas e ibas a una urna a coger una bola, si tenia un cuore te daban un oso de Lindt grande, si no había nada te daban uno o dos ositos pequeñitos. Yo, por una vez en mi puñeterísima vida, conseguí el oso grande 3 de 4 veces que fui, y las tres veces fueron las primeras xDD ni yo mismo me lo creia. Primer día, primera vez: meto la mano y corazón. A los pocos días, ando por ahí solo, me pongo en la cola y pienso "es tentar mucho a la suerte, no va ha caer otro, demasiado que cayó el primer día y a la primera, no va a ser esta otra vez... " ... ... ... CUORE! Pero, que media hora después, vuelvo a ir con mis amigos, y volvía a pensar lo mismo, que ya si que no me iba a tocar, pues otro cuore, la gente estaba que me mataba. La ultima vez que fui, iba con ganas de otro oso, pero ese viaje ya si que no fue. 

 En el estand de Lindt (de izquiera a derecha y de arriba abajo: Marta, Mar, Diana, yo, Raquel y Sara).


Ya fuera de esto no había nada más que chocolate super caro (100 gr/ 4 €). Pero había chocolate de todos los tipos y formas que pudieras imaginar. Es impresionante. De lo poco que consumí así fuera de la ChocoCard, fue churros con zucchero (azúcar) y chocolate del estand de las Islas Canarias, me rayo tela la verdad verme allí un estand español. Otra curiosidad más de la feria era el estand de los ChocoGatgets, un estand de objetos con temática chocolateada: bolsos, carteras y agendas con formas de tabletas de chocolates, fundas para el movil de igual forma, el marco de chocolate para la foto, palas de cocina con una tableta de chocolate, bolis, maletines para portátiles, etc, etc, etc... y... ¡LA CHOCOLAMP!, el exitazo de la feria, una lámpara consistente en un vaso de chocolate derramado (el vaso, bocabajo, es la pantalla de la lámpara, y el chocolate derramado el pie, por solo 9,99 €.

Los días álgidos fueron, lógicamente, los primeros y últimos sábado y domingos. No se podía ni caminar bien por el centro. Me encantó en especial el primer sabado, pues andabas, lo que podías, y nada más que escuchabas español, estaban allí el ciento y la madre de estudiantes Erasmus españoles, que habían ido a la ciudad con motivo del evento del chocolate.

 Foto en el teatro Pavone, con Kodak (de derecha a izquierda: Manuel, Mariona, Patri, Ale, Charls (el maltes) y yo).

Muchas fotos, mucho chocolate, mucha diversión. Se la recomiendo a todo el mundo, en especial a los que les encanta el chocolate, y a los que no también, o les termina gustando o asqueados del todo. Un anuncio promocional de la feria era "cada 9 de 10 personas les gusta el chocolate, la persona restante cambiará de parecer... "

Quedo a la espera del próximo Eurochocolate al que vuelva, pues pienso volver.



P.S.: De los 3 osos solo me queda uno, estoy viendo a ver si aguanta hasta navidad y lo llevo para casa xD

11 de octubre de 2011

Enrutados (II)

El finde este comenzó con otro viajecito-excursión. Esta ocasión al noroeste, al pueblo de Passignano sul Trasimeno, en la orilla del lago Trasimeno.

Quedamos, como la otra vez al ir a Assisi, en la estación del MiniMetro (una cabina de teleférico sobre railes, sin conductor), para bajar hasta la estación de Fontevigge (la estación central de la linea gorda de ferrocarriles de Italia). Con una distancia de escasos 30 km, en poco menos de media hora estuvimos allí. Muy  decentes mis amigos, los que habían organizado la excursión, miraron el tren, horarios y precios, que mejor nos convenía, pero nada de hacia donde tirar una vez nos bajásemos del tren. Así que salimos de la estación y tiramos para donde primero nos pareció sin saber nada ni tan si quiera pararnos a preguntar a los lugareños por donde tirar. Por suerte tiramos para el lado correcto, de los dos posibles, y dimos con el lago en nada, estaba justo detrás de las casas que había tras la estación.

Desilución: no era más que un lago cualquiera, muy grande eso sí, pero no tenía nada especial. Bueno si, que debía de ser la cloaca de toda la zona, porque no creo que un lago pueda tener más mierda de la que tenia ese. El agua era de color verde, acumulaba basura, y era basura (botellas de plástico vacías, bolsas, papeles...), diversos objetos que es mejor no mencionarlos, y varias cosas más.



Con el desánimo en el cuerpo por la impresión del lago, seguimos su borde por el mini paseo marítimo del pueblo, y digo mini porque a penas tenía metro y pico de ancho. Caminamos por diversas pasarelas y muelles que se adentraban tímidamente en el lago, mirando el paisaje, echando fotos al las montañas del horizonte tras el lago, a nosotros, en grupo, yendo y viniendo por ahí, haciendo el canelo con Elo... jajaja...

Unos pocos se habían adelantado al resto del grupo al punto de información turística, para ver que ofrecía el lago. La única actividad era un barco que te llevaba hasta la isla, a visitar el castillo-museo que había allí. Coste: 6 €, ya nos costaba 6 euros el tren ida y vuelta, nadie quiso pagar la chalupa aquella (que seguro que era una chalupa, o una patera incluso). Así, que sin otro plan que hacer, nos decidimos, como no, y para no perder costumbres, subir las cuestas para ver el pueblo (¬¬). ¡Bah! Tampoco fueron tantas: dos cuestas y una escaleras to' chulas en forma de "s".



Subimos, y el "castillo" que había allí arriba estaba cerrado, así que el personal se puso a comerse el bocadillo que habían llevado preparados en sus mochilas. Los que no habíamos llevado nada nos fuimos por ahí a buscar donde comer. En nuestra hazaña encontramos un fabuloso mirador, de propiedad privada, pero que la dueña, muy amablemente y con mucha dulzura nos invitó a entrar. Vistas del lago, pero desde un punto más alto: ya mejoraba la visión del lago Trasimeno y sus alrededores.

Bajamos de nuevo junto al lago, ya que por las calles de arriba no encontrábamos lugar alguno donde conseguir comida. A esto que se nos unieron unos amigos más que acaban de llegar, que habían perdido el tren de por la mañana. Estuvimos comiendo en un bar-restaurante, que para mi gusto, un poco caro para lo que ponían, pero sabemos que por aquí la cosa es así. Cuando terminamos de comer, algunos de los que se quedaron arriba habían decidido irse de vuelta a perugia, el resto, nos compramos un helado y nos fuimos a tumbarnos al césped para tomarnos el helado al sol. Sobre las 3 y media, subieron todos arriba para ver el "castillo". Yo me quede abajo solo tumbado al sol escuchando música, que estaba demasiado agusto como para moverme, y más para subir cuestas y ver algo, que a lo más seguro, era sombrío y de poca luz.

Cuando termiaron, bajaron a por mí y nos encaminamos a la estación para coger el tren de regreso de las 4 y media. Al llegar a la estación estaba allí parte de la gente que había dicho que se iban, que al final se habían quedado por allí purulando. A continuación, un punto a favor, no había trenes hasta las 6, así que vuelta otra vez al césped jajaja... ¡no tenía yo ganas de tumbarme al sol dios!

La vuelta fue tranquila, hablando entre medio sueño y viendo la fantástica puesta de sol...



 La peña.

 Una de las pasarelas.



 El lago visto desde la parte alta del pueblo.

 Más pueblo y lago.

 ¡A esto estaba tan enganchao' yo que me quede solo! jajaja...

Enrutados

Esta semana hemos empezado con las rutas italianas, a conocer el país. El martes fuimos a Assisi (Asís), el pueblo natal de San Francisco de Asís, ese hombre taaaaaaaaaaan adorable que hay que estudiar en filosofía (¬¬).


Assisi, es un pueblo de la provincia dell'Umbria, cuya capitalidad la tiene Perugia. Está a escasos 30-35 km, se tarda media hora en tren. Encamada en una bellisima montaña, más bella es la ciudad. Toda de casas de piedra, un piedra blanquisímia, que parece que limpian y pulen a conciencia. La ciudad reluce y destaca contra el fondo verde del valle de la región della'Umbria. Destacan a simple vista el monasterio donde se encuentran los restos mortales de San Francisco, y la catedral del pueblo, ambas, de más blancuras que el resto de edificios del pueblo.

 Assisi, vista desde Perugia.
De las mismas características que todos los pueblos de la zona, encaramados en lo alto de las montañas, únicamente tiene cuestas y cuestas, aunque creo que son mejor llevables que las Perugia, o ¿no? ...las montañas me confunden!!

Al bajarnos en la estación, estuvimos por ir hasta lo que es el pueblo pueblo, en taxi, que nos querian cobrar 3 euros por persona, le dijimos que como mucho un euro y medio como los autobuses de Perugia, y riéndose decían que eso era muy poco, así que los dejamos ahí con toda la caraja y nos pillamos el bus por un euro (punto para los buenos). Al llegar arriba, como buenos turistas, no sabíamos si bajarnos antes o después. Una amiga fue a preguntar cual era la parada más alta, para después bajar, en plan flojos jajajaja... pero el personal no hizo caso y se bajo todo el mundo, así que como pardillos nos bajamos en la más baja de todas las paradas que había. A subir hasta arriba a patas, para luego bajar de nuevo.

Al poco de subir, nos topamos con los actos de celebración de San Francisco de Asís, que habíamos elegido ir este día en concreto por ser la fiesta. El monasterio, como todos, cuenta con una iglesia, pero esta es un tanto peculiar, ya que cuenta con tres partes o niveles, lo que viene a ser la iglesia iglesia, en la parte más alta, otra iglesia debajo, que se accede desde la calle de abajo, y la cripta más abajo que la otra. En la iglesia de en medio estaban oficiando una misa en honor al patrón, entramos y recorrimos la vía turística que incluía bajar a la cripta de San Francisco. Justo cuando salíamos, había terminado la misa, y se preparaba el cortejo ceremonial para salir y subir a la iglesia superior. Nos pilló toda la marabunta de gente. A esperar.

Viéndonos libres, comenzamos a subir cuestas, visitando la ciudad y varios rincones. A lo largo de toda la subida nos fuimos separando por grupos: unos iban mas rápidos, otros más lentos, unos se paraban en museos, otros se perdían y reaparecían diciendo que habían estado comiendo de balde en una cata, otras no querían el helado de esa heladería, etc...

Tras un buen rato, conseguimos reunir a todos en frente de la catedral, sentados en un fuente tomando algo de aliento, para después seguir ascendiendo hasta la cumbre de la ciudad, donde hay un castillo, o lo que queda de el. La verdad que por lo menos, lo poco que vimos, las murallas, se conservan mas o menos bien. Estaba ya cerrado cuando llegamos. Desde allí arriba había unas vistas impresionantes:


 Vistas del valle desde lo más alto del pueblo.

Después lo típico: fotos de grupo (la parte que había subido a tiempo, claro esta, los que no se quedaron sin fotos), charlas, viendo la puesta de sol sobre todo el valle, etc...

Rápidamente, enfilamos colina abajo por las mismas calles que habíamos subido, camino de la paraba primera de bus que nos llevaba a la estación de tren para volvernos ha Perugia. Llegamos cansados de tanto subir cuestas y escaleras. Estuvimos cenando por la piazza y echando un rato antes de irnos cada uno a su casa a descansar, que al día siguiente había clases.

 Vista parcial de la ciudad.



 El monasterio donde estuvo San Francisco (creo).

 Iglesia (no se cuál, donde están los restos mortales de San Francisco de Asís).

 Otra de las tantas iglesias que abundan por las ciudades italianas...

 La catedral de Asís (lo se porque lo dijo mi compañero que estudia historia del arte, si no iba a pañado xD).

 El castillo, en lo alto del todo.



 Parte del grupo (de izquierda a derecha y de arriba abajo): Celia, Manuel, Mariona, Laura, Raquel, Marta, Ana,  Belén, Pascual, Paula, Laura, Yo, Marta, Marga y Elo.