En la entrada anterior, os conté el camino de llegada, en este, intentaremos RESUMIR el resto del fin de semana caótico.
Teníamos la tarde libre, entre el viaje, la instalación y demás, eran las cinco y media de la tarde y aún no habíamos comido, así que fuimos al McDonal's que está nella Piazza Spagna, para comer-cenar o lo que fuera. Tras zamparnos cada uno un buen menú y un McFlurry de esos, y de hacer un poco el cachondeo estampándole al personal en las narices el helado con la excusa de "¡mira! si huele a canela" jajaja... pusimos rumbo por las calles a la Fontana di Trevi. Allí estuvimos un buen tiempo echándonos fotos en grupo, solos, en pareja, tirando las monedas y pidiendo deseos. Como no teníamos mucho tiempo, nos encaminamos a ver el Phanteon, cruzándose en nuestro camino la Piazza di Venezia, una impresionante explanada, tras la cual, se alza un enorme edificio blanco, coronado por estatuas (carruajes de caballos alados). Más a prisa aún, nos dirigimos, ahora sí, camino del Phanteon. Llegamos, echamos fotos, salimos y discusión de si nos íbamos ya para el metro de Piazza Spagna donde habíamos quedado dentro de poco más de 45 min., o ir hasta la Piazza Navona, la plaza de los continentes o algo así. Yo, me decliné por ir a dicha plaza, solo o acompañado. Me fui, y los que me siguieron detrás. Allí ya estaban Pascu, Nico, Marga, Marta, Conchita y Lau, con los que nos reunimos todos después. Visita super rápida a la piazza y zumbando para la parada del metro.
Parte del grupo en la Fontana di Trevi.Pausa para ducharnos, relajarnos y vestirnos para la salida de esa noche. Destacar, la invasión de nuestro cuarto de baño por las chicas, que como el de ella era muy chico, y el nuestro más grande, ellas eran más y nosotros lo usábamos en nada, se nos acoplaron Lau, Conchita, Marga, Marta y Belén. #GirlsInvasion.
Teníamos que coger el metro hasta la otra punta de la ciudad. Esa noche, la ESN invitaba a la "botellona" (¬¬). Aparecimos en casi la última estación del metro, en mitad de un páramo dejao de la mano de dios, de donde partía el autobús que nos llevaba a la otra punta de la ciudad, a donde el estadio olímpico, que era donde estaba la disco. VOGUE Roma, muy chula, solo diré que me quedé dormido en el sofá, en plena disco. La vuelta, a las 4 y media, el autobús nos acercó hasta la estación de Termini. El metro no lo habrían hasta las 5.30-6.00, así que, GPS de la BB de Marta Osuna en mano, ¡a cruzar calles hasta el ostello! LLegamos, mientras nos acostábamos, unos iban desayunar, Manuel, empeñado en ir a dar las buenas noches a Belén. Se mete en la cama de ésta y dice que se queda allí a dormir con el resto de las niñas que había. Belén, se vino a la nuestra. 6.00-6.30. A las 8.00 teníamos que estar en planta para ir a la visita guiada a las 9.00 los que queríamos ir, claro. Muchos se quedaron durmiendo.
Cecilia, Nico y yo en la puerta de la Discoteca.Todos, a las 8.00 h. de la mañana: en planta. ¿Las caras? Bueno, una imagen vale mejor que mil palabras. Lo que no se si tengo. El personal se levanto que aún le duraba la borrachera. Nos vestimos, nos ponemos lo más decentemente que podemos, y salimos del ostello a por el metro camino del Coloseum. Al salir de la parada del metro fue lo que más me impresionó de toda Roma: Il Colosseo, esa inmensa construcción antigua, aún en pié, tan robusta y tan basta como ella sola, una mole que te la comes nada más salir del metro.. WOW!!
El grupo que tuvimos la valentía de afrontar con un par de huevos la visita a las 9 de la mañana tras una larga noche de fiesta.Llegamos puntuales, la guía no. (Odio hacia la guía). Al final, se presentó a las 9.30, junto a otra guía y a un grupo de erasmus españoles de la ciudad de L'Aquila, ciudad cercana a Roma. Nosotros eramos unos veintiuno. Ellos 8. Nos juntaron en un único grupo, y dejaron a una única guía. No hablaba nada en español, así que toda la visita fue en italiano. Nosotros lo preferíamos, y la verdad, nos enteramos de todo. Bueno, de todo cuando prestábamos atención. La visita comenzó por el coliseo, pasamos a los mapas de las conquistas del imperio romano en sus diferentes etapas, seguido por las ruinas del foro romano y del Palatino, Piazza Venecia, el Phanteon, Piazza di Pietra, la Fontana di Trevi (donde hicimos una pequeña pausa) y la Piazza di Spagna, donde terminó la visita guiada y nos separamos los grupos (ooohh... ¡que pena! con lo bien que nos lo habíamos pasado). Nos fuimos a comer (al McDonals de allí al lado otra vez, ¿para que movernos?). Conforme íbamos terminando de comer, salíamos a sentarnos en las escaleras de la Piazza di Spagna al sol. Más y más fotos y decisiones a tomar para ver qué hacíamos. Yo quería ir a la Piazza dei Popolo y al Vaticano. Una de mis cabezonerías que me dio, fue que a huevos tenía que cruzar a pié alguno de los puentes dei fiume delle Tévere, el río Tíber.Unos solo querían ir a la plaza del pueblo, pero al Vaticano no, que estaba demasiado lejos. Otros, cansados, querían irse de compras al H&M.
El grupo sentado es las escaleras de la Plaza de España.Si, no... no, si... ¡mira! tanta indecisión: ¡yo me voy! solo o con quien se quiera venir, ¡pero me voy! Así, que mapa en mano, cogí y me fui solo. Con esto de la prisa se apuntaron Manuel, Marta Osuna, Marta Martín, Conchita y Lura. Hechamos andar cruzándonos todo el centro, por el camino más corto hasta Città del Vaticano. Me enamoraron los puentes que cruzan el río, los edificios de la zona, bueno en general, todo lo que iba viendo de la ciudad me iba enamorando. Pero no tanto como el coliseo ejeje... Por el camino, nos encontramos con un mercadillo. Vimos unas, no se que, si jarras o lapiceros, con formas de vespa. Muy monas. Fuimos mirando de puesto en puesto para saber en cuál estaban más baratas. Al llegar a uno de los últimos, salían más caras. Entre todos, excepto yo que no quería comprarla, consiguieron que les dejaran las 5 motos más baratas que en el resto de puesto. En ese momento que el tío estaba enfrascado en el regate con esta gente, me mangue una pulsera de cuero de pescado (olía a pescado ¿vale?), con la técnica de voy a pagar, no me a visto, me la guardo jajaja...
Yo sentado en uno de los puentes del río.Poco antes de entrar en la Ciudad del Vaticano, me encontré con Tubi, una amiga de una compañera que está de erasmus en Perugia, Paula (joooooooooooooooooodeeeer...). O más bien me encontró ella a mí, que fue la que se me acerco (a voces desde lejos primero), al reconocerme la voz.
Llegamos a la Piazza di Sant Pietro, ¡enorme! fantástica con su inmensa columnata que bordea casi la totalidad de la plaza. Estuvimos allí tirados por el suelo de la plaza un buen rato, era temprano. Cuando creímos conveniente nos fuimos, no sin antes terminar de darle la vuelta a la plaza. Laura no podía caminar más, así que ella y marta se volvieron en el metro. Las acompañamos hasta la mitad y el resto nos encaminamos hacia la Piazza dei Popolo. La plaza no era gran cosa: un amplio espacio llano con un monolito de esos egipcios en el centro. Lo que más llama la atención, es que desde el centro hacia un lado se divisan dos casas, haciendo esquina, idénticas, y al fondo el impresionante edificio blanco de la Piazza Venecia. Pasando de eso, que nos largábamos, descubro que hay un mirador. Me perdí el atarceder de Florencia, porque me lo perdí (¬¬ ¡¡Mariona!!), así que el de Roma no me lo perdía. Estos estaban ya cansados, y les dije que se fueran, que no me importaba, pero que ver lo veía sí o sí. Se sumaron a la causa. ESPECTACULAR.
Laura, Manuel, Conchita, Marta, Marta Osuna y yo en la Plaza de San Pedro.
Manuel, Conchita, Marta O. y yo con la puesta de sol en Roma.Fotos grupales en el mirador del foro romano, y ¡el personal con sus Vespas! jajaja...


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