Vistas de Florencia desde la Copola.El plan original era pasar el fin de semana entero en Florencia. Problema que teníamos, que era finde de puente, que con lo planeado no llevábamos albergue, habían buscado, pero no había hueco por ningún lado. Coincidió además que había allí un par de ESN de otros putos de Italia. La cosa era que si encontrabamos albergue nos quedábamos sábado y domingo, si no, ida y vuelta en el mismo día. Por esto yo no estaba convencido del todo de ir a Florencia.
Il treno è in partenza alla dieci e tredici minuti, creo recordar, por lo que teníamos que levantarnos a las 8.30 (yo para prepararme). Habíamos quedado a las 9 y media en el minimetrò. Al llegar no había nadie allí, la puntualidad española. Ya ni recuerdo si apareció alguien con quien bajamos hasta la estación de tren, o solo bajamos Manuel y yo. Al llegar a la estación si recuerdo que nos encontramos con Aidaa, que ya estaba allí ella sola, que las de su piso al final no venían. Al rato empezaron a llegar el personal. Compramos los billetes en las maquinas (estas siempre en español claro está jajaja...). Nos montamos en el tren y camino pa' la Firenze. El recorrido creo recordar que era de dos horas y media tres, pero a mí se me paso super pronto con lo animados y el cachondeito que teníamos. En uno de los momentos me dió por sacar la cabeza por la ventana del tren, y flipé, esa sensación de velocidad, con el aire en la cara, mientras ves pasar el paisaje... ahora cada vez que me monto lo hago. Me vino muy bien porque dentro del vagón hacía mucha calor, y eso me refrescó.
Llegamos a la estación de Santa Maria Nouvella, justo enfrente de la iglesia del mismo nombre. Muy bonita por cierto, con la fachada decorada en mármol parecida a la del Duomo. Fue lo primero que vimos de la ciudad.Aquí, los que tenían intención de quedarse, empezaron a preguntar en un ostello que había en la misma plaza si había hueco. Lógicamente, no. Yo pasaba de perder el día yendo de ostello en ostello preguntando si había hueco o no, para que al final no encontrásemos nada y no viéramos la ciudad. Y como yo, al final todos terminaron pensando lo mismo.
De S. M. Nouvella nos dirigimos directamente al Duomo (la catedral). Hicimos cola para entrar en el interior de la catedral, por dentro es muy simple. Llama más la atención el suelo que el resto. Como no había mucho que ver nos salimos y le dimos la vuelta para hacer la cola de la Copola. 8 €, pero eran 463 escalones de ascenso por delante, y unas vistas fantásticas de toda la ciudad, además de recorrer el interior de una de las cúpulas más maravillosas del mundo: doble, enorme y construida sin andamios. La cúpula externa se apoya sobre la interna, y en el recorrido pasas entre las dos. Conforme asciendes ves como las paredes se inclinan cada vez más, hasta el punto en el que subes por encima de la cúpula interna. Cumbre: no defrauda nada, por mí seguía allí subido. Estuve más tiempo que el resto, pues la gente se había comprado la entrada de 11 € que incluía el museo, yo pasaba de museo, así que me quede disfrutando del esplendido día que hacia en Florencia subido allá arriba.


Yo frente al Duomo fiorentino, subiendo por el interior de la Copola, el campanario del Duomo visto desde la cúpula y vista general del Batisterio, Duomo y campanario.
Bajé, y nos encontramos todos a los pocos minutos abajo. Todos con hambre, pues eran ya las 3 y media de la tarde, tarde para el horario italiano. Nos separamos en dos grupos, unos que querían ir a una pizzeria y otros que preferiríamos un McDonalds, más rápido y barato. Nos habían dicho que comer en el centro era muy caro. Los que fuimos al McDonalds terminamos mucho antes, por lo que mientras esperábamos al resto y no nos fuimos a ver el jabato de la moneda, H&M (por fiiiiinnn... tiendas en condiciones!! pues no, la de tios era una mieeeeerdaa... ¬¬) y Palazzo Vecchio, donde en la puerta está la copia del David de Miguel Ángel. Me adentré a ver el Palazzo, pero sin indagar mucho, lo crucé y salí por el otro lado, le dí la vuelta al edificio y me volví con el resto. Tampoco tenía mucho que ver, salvo el museo claro esta, pero íbamos con el tiempo ajustado y no era cosa de pararse mucho más.

Paradón en Ponte Vecchio, el famosisimo puente de las joyerías. Fotos, fotos y más fotos, y parada para disfrutar de un helado. ¡A esperar que venia Mariona! que se había ido desde primera hora con sus amigas que estaban allí con la ESN. Venía a despedirse que nos íbamos de vuelta a Perugia y ella se quedaba allí con la amiga. Por su culpa, me quedé sin subir al mirador para ver la puesta de sol fiorentina... que tenía yo muchisimas ganas de verla.
Ponte Vecchio.Unos pallá, otros pacá, que varios se quedaban para salir de fiesta y de empalme se volvían. Yo me volvía, que era el cumple de Ale, y le había dicho que iría. Al final entre unas cosas y otras, estando en la estación para comprar el billete me lio a darle vueltas al coco y decido quedarme ¿cuando tendría otra oportunidad de hacer locura como aquella? ¿o de salir en Florencia? Me quería volver por otra cosa más que por el propio cumple, pero me decidí a quedarme. Nos despedimos de los que se iban y nos quedamos por allí en la estación haciendo tiempo para salir. Buscamos un sitio con enchufes donde pudieran recargar los móviles, que se habían quedado sin batería. Estuvimos media hora y nos fuimos a comer al McDonalds que era lo que teníamos más cerca. Compramos el botellón y una botella de limonccello, y nos pusimos a beber junto al Duomo. Del Duomo nos fuimos a la plaza de S.M.Nouvella, donde estaba la amiga de Mariona. Nos la presentó y fuimos con toda la ESN a la discoteca. DESFASE. Mejor no lo cuento, solo digo que terminé durmiendo en mitad de la calle vigilado por el personal xDDD Le doy las gracias a Manuel por acompañarme a dar vueltas por las calles fiorentinas a altas horas de la madrugá, a Mariona y Laura por preocuparse por mí, y en especial a Marta que, que yo recuerde, no se separó de mí en ningún momento, me prestó una de sus rebecas que me puso por dentro de mi chaquetón para que no pasara frío...
Entre unos y otros me llevaron a la estación de tren. Había cerrado la disco a las 4 de la mañana y el tren a Perugia no salía hasta las 8 de la mañana. ¡A esperar! Como la estación estaba cerrada, y para no coger frío, nos metimos en el McDonalds de enfrente. Me dieron de comer patatas, y me peleé con una por una silla. Cuando abrieron la estación nos fuimos a la sala de espera: todos los asientos ocupados, a dormir al suelo. Yo estaba fuera de juego, solo sé que me despertaron no se a que hora diciendome que nos íbamos a Perugia ya. Un huevo que en el cartel ponía para Pisa. Yo me negaba, pero en mi estado poca cosa podía hacer yo que no fuera ir con el resto. La cosa es... que no se puede dejar a Manuel solo con una máquina. Trenazo camino de Pisa.
Manuel en la estación de Florencia comprando los billetes, y el destino de los billetes, título de la foto en face: "Esto es lo que pasa cuando se deja solo a manu 5 min..."Mira que esta al lado, pues 3 horas y media de viaje: habíamos cogido un tren que hacía parada en todas las estaciones. Yo dormio en al comodidez del tren (¬¬), me iba despertando de tanto en tanto. El resto también dormía, Mariona, Marta, Manuel y Laura, los que nos habíamos quedado a pasar la noche de fiesta ¿donde nos teníamos que bajar? nadie lo sabía. Hubo un momento en el que no sabíamos donde estábamos, que con el tiempo que llevábamos en el tren nos habíamos pasado Pisa si o si. Por suerte no. Manuel, que había ido despertándose a cada estación visualizó entre las casas la Torre de Pisa. Corriendo nos fuimos a bajar, y las puertas no habrían. Fuimos a otras puertas, pero ya el tren se puso en marcha. Llegamos hasta la otra estación, Pisa Central, donde conseguimos bajarnos. De repente nos vemos el anden invadidos de frikies disfrazados de personajes de comics y de dibujos manga. Nos enteramos que el tren volvía para atrás, así que volvimos a montar para regresar a la estación que nos dejaba cerca del conjunto. Llegamos a la estación, y de nuevo las puertas no abrían.. "Aaaaaaaahhh!! corred pal otro lado!!" Cruzamos el vagón que estaba petado, arrollando a la gente, ni de coña nos quedábamos de nuevo en el tren. Laura se quedaba atascada entre tanta gente, y yo empujandole, la otra puerta que tampoco abría. Desesperación. Ya los propios frikies ayudándonos a abrir la puerta ¡CLAC! Se abre, las puertas del cielo abiertas... ¡¡CORREEEEE!! Y al fin, conseguimos bajarnos donde queríamos. ¡Qué agobio!
Salimos de la estación y por donde nos dio le fuimos tirando por las calles hasta la torrecita de los cojones... Esta al lado por suerte. Y no es nada mas que un batisterio, un duomo y la torre inclinada, ya esta, todo enmarcado en una maravillosa extensión de césped. No tiene nada más que ver aquello. Estuvimos haciéndonos las relativas fotos, un rato al solecito descansando, que estábamos reventados, y vuelta a la estación para pillar un tren a las once menos cuarto de vuelta a Florencia. Este, por suerte, duraba sólo hora y medía. Llegamos a Florencia a las 12:11, me fijo en un cartel que a las 12.13 salía un tren para Perugia. ¡A correr por toda la estación! Del andén 1 al 23, pasando por comprar 5 billetes y convalidarlos en las máquinas...
Lo conseguimos. Descanso en el tren hasta llegar a Perugia...



ajajajajajajaja lo que me he reidooo ajajjajajajajaja diosss!! samuel!! nose te puede dejar solo!! jajajajaja y vaya tela manuel jajajaja ya no le dejais comprar más billetes ehh! jajajajajaja
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